Erasmo Medina

Quién controla el 6%

Desde que se logró la victoria de la aprobación del jugoso aporte del 6% del presupuesto nacional para el fortalecimiento de la enseñanza de nivel superior en nuestro país, en la votación histórica del día 4 de abril de 1990, con un 70 por ciento de los votos a favor en la Asamblea Nacional, no está claro si estos fondos se han venido utilizando eficientemente para los fines que fueron creados y más bien siempre ha existido la suspicacia de que los menos beneficiados han sido y siguen siendo los estudiantes comenzando por el deterioro sistemático observado en la calidad de la enseñanza. Y me ha llamado poderosamente la atención que el Consejo Nacional de Universidades (CNU) presidido por Telémaco Talavera presentó un informe de gastos en forma global, sin mayores detalles ni soportes sobre cómo se utilizaron estos recursos para el período más reciente. Y aún cuando existe la prohibición de usar estos fondos para aumentos salariales y otros gastos que nada tienen que ver con la enseñanza, se queda la duda si esta prohibición fue violada y la única forma de saberlo sería la presentación de estos informes en forma clara y contundente debidamente notariada por una organización profesional colegiada e independiente que certifique todos y cada uno de los gastos incurridos.

Esto de la suspicacia tiene su origen en la falta de confianza del pueblo nicaragüense en las instituciones del Estado, conociendo el historial de corrupción que ha existido en todas las esferas gubernamentales, comenzando por la primera magistratura y sus colaboradores. Aquí es valedero el dicho de los nandaimeños que cuando uno ha sido quemado con leche, hasta la cuajada sopla y el otro que dice popularmente, este Gobierno está tan corrupto que en cualquier lugar que se apriete sale pus, refiriéndose a las instituciones tales como la Policía, el Ejército, los poderes “independientes” del Estado, la Contraloría General de la República, en fin todas sin excepción, que caracteriza a los gobiernos totalitarios.

La verdad es que el tema del 6% debe ser revisado cuidadosamente por un nuevo gobierno y elaborar nuevas reglas y regulaciones para garantizar que se logren los objetivos fundamentales, que deben desembocar en una auténtica y sustantiva mejoría en la calidad del producto final traducido en la producción de profesionales muy bien preparados para enfrentar los retos planteados por las nuevas tecnologías y avances de las ciencias en general. Pero esto no puede ser logrado si el CNU continúa aceptando solicitudes de universidades de zaguán, que no solamente desprestigian nuestro sistema de Educación Superior sino también debilitan la capacidad de concentrar recursos en el fortalecimiento de las carreras universitarias establecidas.

También es importante realizar un estudio sobre la transformación curricular que se requiere realizar de manera que se promuevan carreras con futuro para los egresados y disminuir la oferta de carreras saturadas como la de leyes y medicina general de corte tradicional y otro estudio cuidadoso de mayor profundidad y alcance con miras a un reordenamiento del Sistema de Educación Superior, eliminando las universidades de zaguán existentes, evitando duplicidad de ofertas. Para un país tan pequeño como el nuestro debería ser más que suficiente una universidad nacional y una privada con buenos docentes y laboratorios para trabajar en conjunto por la excelencia de nuestros futuros egresados.

Todo lo expuesto anteriormente pareciera un sueño difícil de alcanzar, pero si manejamos bien los recursos provenientes del 6% más los recursos que podamos conseguir de la cooperación externa y otras fuentes internacionales, estoy seguro de que este sueño se convertiría en realidad siempre y cuando el gobierno de turno no obstaculice la autonomía universitaria y la libertad de cátedra, que son las piedras angulares de un sistema educativo superior sólido en cualquier parte del mundo democrático.

Nicaragua necesita un sistema educativo superior de alta calidad y carreras profesionales que se incorporen eficientemente a la economía nacional.

El autor es ingeniero agrónomo/ambientalista.

COMENTARIOS

  1. Alonso Garcia
    Hace 11 años

    Queda claro que es un planteamiento político del autor miente deliberadamente o se metió a escribir sobre un tema que no conoce. que prohibiciones tiene el presupuesto para las universidades? que no se puede pagar salario? parece que no ha leído la ley 89, se la dejo de tarea para que escriba mejor la próxima vez.

  2. roberto
    Hace 11 años

    el solamente un operaio del gobierno, y no nos va a deir la relaidad e esos dsgloses, y aunqque talvez lo haga, el problema aqui es el de credibilidad. y me me pregunto, y que raiz del proecto del Canal, este senor salio a la palestra diciendonos que el CNU estaba en conjunto con las autoridades de la Universidad elaborando nueos planes para reanr nuevas arrerascortas, tecnicas y profesionales, para educar y producer los recursos humanos necesarios a serutilizados en ese proyecto?

  3. Alejandro
    Hace 11 años

    Totalmente de acuerdo. No es secreto para la mayoría que el 6% se utiliza sobre todo, solamente para mantener a una bola de zánganos en las universidades y porque no decirlo, para mantener bien remunerados a los jerarcas del CNU. Ellos son cómplices de estos vándalo disque movimientos estudiantiles. Es una pena por Nicaragua y el presente y futuro de la educación. No hay mal que dure cien años, pero…los años ya se me están yendo desgraciadamente.

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