Los futuros policías de Nicaragua salieron ayer de las aulas de clases y se enfrentaron con la realidad de las calles. Cadetes de la Academia de Policía Walter Mendoza estaban aprendiendo ayer a regular el tráfico de Managua, justo en los semáforos de donde fue la Pepsi, en Carretera Norte.
Este año se dieron sesenta nuevos ingresos en la licenciatura de Ciencias Policiales y unos 460 en el Curso Básico de Policía. La clase de ayer no pudo ser mejor, en una ciudad donde circulan más de trescientos mil vehículos.
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