La muerte del actor británico Christopher Lee a los 93 años deja al mundo del cine sin uno de sus villanos más famosos, cuyo rostro ha quedado asociado a personajes siniestros como el conde Drácula y el mago Saruman de The Lord of the Rings.
Lee, que apareció en más de 250 películas, se sirvió de su físico singular —medía cerca de dos metros— y su mirada penetrante para ejercer papeles de antagonista en sagas como las de James Bond y Star Wars .
El actor, nombrado Caballero del Imperio Británico en 2009, falleció el pasado domingo en un hospital de Londres en el que había ingresado con problemas respiratorios, si bien su familia ha mantenido silencio sobre su muerte, que se ha conocido hoy.
El ayuntamiento del distrito londinense de Kensington y Chelsea, donde murió el artista que encarnó al vampiro más legendario de la gran pantalla, confirmó que había emitido su certificado de defunción.
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