Cuatro fiscales de experiencia fueron destinados a la investigación en Costa Rica

A dos semanas de haberse descubierto el asesinato de una familia nicaragüense en una zona cafetalera del sureste de San José, las autoridades judiciales aún no tienen claro qué motivó a un sospechoso hoy encarcelado, también nicaragüense, a matar con machete y puñal a cada uno de sus integrantes.

A dos semanas de haberse descubierto el asesinato de una familia nicaragüense en una zona cafetalera del sureste de San José, las autoridades judiciales aún no tienen claro qué motivó a un sospechoso hoy encarcelado, también nicaragüense, a matar con machete y puñal a cada uno de sus integrantes. Al menos el Ministerio Público ni el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no lo informan a nivel público.

Róger Solís, Fiscal Adjunto de Cartago, donde se investiga la causa contra el nicaragüense que maneja hasta 4 identidades, explicó que la hipótesis sobre la causa de la matanza siguen siendo las mismas: venganza por un pleito de tierras o deudas.

“El móvil no lo tenemos determinado, se determinará una vez que se concluya la investigación, no en todas las investigaciones que se realizan terminan en un móvil, se pueden presumir varios como los que han salido a la luz pública, no podríamos ni el OIJ saber cuál es el móvil específico porque están sujetas a investigación”, explicó el fiscal.

La matanza empezó a descubrirse la tarde del 29 de mayo, cuando un vecino visitó la humilde vivienda ubicada en una montaña de Camino del Congo de Copey, de Santa María de Dota, al sureste de San José; y encontró sin vida a la niña Elena María Suárez Miranda, de 9 años.

Estaba con una herida en el estomago, boca abajo y amordazada sobre su cama. Al día siguiente la policía y el OIJ montaron un operativo en el lugar. Hallaron muerto al hermanito de ésta, Abraham, de 11 años y a los padres de ambos. Todos fueron asesinados con arma blanca.

“Desde el día que nos enteramos del hecho delictivo a hoy, que en realidad no es un periodo muy largo, estamos precisamente todavía recopilando pruebas, faltan comparaciones genéticas”, reiteró Solís.

“Es un caso sumamente complejo que depende de los resultados que pueden haber en los laboratorios, que unidos también a la prueba testimonial que podemos hacer llegar al proceso, nos van a dar un resultado que podría ser indubitable en cuando a la participación del o los imputados en esta causa”, añadió el Fiscal.

El principal sospechoso, recluido en una celda de máxima seguridad de La Reforma, Alajuela, es un nicaragüense moreno, quien se ha identificado como Jairo Díaz Aragón, Róger García Borge, Delvin José Sevilla Bonilla y William Hernández Díaz

El Ministerio Público ha destinado 4 fiscales de experiencia para la investigación, la cual está en etapa preparatoria, reuniendo pruebas para cotejarlas. Entre los testigos figura la compañera sentimental durante 11 años del sospechoso, Hannia Muñoz Picado, quien estuvo junto a él hasta que fue capturado la semana anterior en la misma zona cafetalera.

Como pruebas, el Ministerio Público y el OIJ recabó dentro y fuera del sitio, celulares de las víctimas, vestimentas manchadas de sangre, puñal y un machete también con aparente rastro de sangre. El sospechoso aún no ha sido interrogado, según el fiscal.

Aunque no haya móvil, el sujeto es calificado como sicópata por las autoridades locales, quien tiene además procesos abiertos por violación y asesinato en Pérez Zeledón, zona sur.

Nacionales Costa Rica matanza archivo

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