José Bernard Pallais Arana

Oposición o disidencia

Por haber deseado durante muchos años vivir en democracia sin alcanzarla, los nicaragüenses tenemos una fuerte fijación por los valores democráticos; aún con sus imperfecciones disfrutamos la democracia por unos pocos años pero la perdimos en el 2007 y no hemos podido aceptar tal pérdida.

El nuevo ascenso de Ortega al poder provocó un síndrome post traumático colectivo que por el temor inconsciente por la pérdida de la democracia nos ha producido una negación de la realidad, nuestra conciencia no quiere reconocer que ya no vivimos en democracia, pero nuestra fijación histórica nos obliga a pensarnos en ella lo que conduce a que la mayoría de nuestros análisis y consideraciones partan de la premisa de que vivimos en democracia lo que nos lleva a juzgar con los valores propias de esta.

Muchos critican a la oposición como si realmente pudiera existir una verdadera oposición, esto es producto de la negación colectiva a la realidad que nos disgusta y que rechazamos pero que no reconocemos.

No puede haber oposición política si no hay democracia, sin plena libertad es imposible hacer verdadera oposición, por lo que inconscientemente al descalificar a la oposición estamos también descalificando el modelo político que se nos ha impuesto. En un régimen totalitario no hay oposición capaz de lograr un balance de poder.

Es fundamental para la subsistencia y actuación de una oposición democrática que esta pueda acceder al poder mediante elecciones justas libres y transparentes; la gran mayoría está de acuerdo en que se nos ha privado del derecho a elegir, no obstante equivocadamente seguimos pensando que una oposición democrática puede coexistir con el sistema.

En los regímenes totalitarios solamente puede hablarse de movimientos disidentes, nunca de partidos opositores, los que aparentan serlo son los agentes del régimen que en Nicaragua conocemos como zancudos.

Bajo el actual gobierno se puede zancudiar pero nunca hacer oposición, el control absoluto de todos los poderes, de las fuerzas armadas, del más de noventa por ciento de los medios de comunicación y la falta total del Estado de derecho y de igualdad de oportunidades hacen imposible que pueda operar una verdadera oposición.

El término disidencia a causa de la instauración de diferentes regímenes totalitarios ha venido evolucionando, en la actualidad no se conoce únicamente como disidente a quien se desmarca de un partido, organización o modelo político, no se requiere haber sido parte o haber pertenecido a la estructura de la cual se disiente, hoy el concepto de disidencia se aplica a quienes discrepan dentro de un país dominado por un régimen totalitario que no permite la expresión libre de la oposición ni deja espacios para ejercerla.

Los disidentes no reconocen la legitimidad del gobierno que oprime a la sociedad en que viven y buscan otras vías o espacios para luchar contra el régimen negándose a ser cómplices del mismo.

La Coalición Nacional por la Democracia, en el ánimo de restablecer el derecho a elegir, ha presentado a la nación una propuesta para lograr las condiciones básicas que en el marco de la ley permitan ejercer el derecho al voto de manera efectiva, persiguiendo que los resultados respeten la decisión soberana del pueblo.

Las organizaciones firmantes ven el 2016 como la última oportunidad para poder rescatar la democracia y preservar la paz y la estabilidad que necesitamos para salir de la pobreza.

Si se niegan las condiciones que se demandan ya no podremos decirnos opositores y no es plausible valorar como tales a quienes rechazan al régimen orteguista. Somos verdaderos disidentes y hemos de buscar otros métodos de lucha como lo han hecho los disidentes soviéticos, chinos y cubanos cuyos modelos políticos, con algunos retoques, se pretende consolidar en Nicaragua.

El autor es abogado.

COMENTARIOS

  1. Edmundo Dantes
    Hace 11 años

    afirmar «Disfrutar la Democracia» es un error ya que infiere haber llegado a un destino. En realidad entre 1990-2005 nuestro sistema de gobierno entró a la 1ra página del 1er tomo de la enciclopedia de la democracia, pero no caminamos suficiente para defenderla ni supimos que hacer con ella. Hoy vivimos en un gobierno fascista aliado con un sector privado miope. El único camino es empezar de nuevo enseñándonos Democracia, Ciudadania, Civismo, que son los ETERNOS primeros 3 pasos para…

  2. Yader Hernández
    Hace 11 años

    Hay que hacerle frente a este Gobierno. La gente ya se ha empezado a ir de este país. Este país no es de ellos por lo que tenemos que luchar el próximo año. Creo que es posible. Soy un Disidente!

  3. Hace 11 años

    Zancudear interesante, la calle está dura,es otra. Nicaragua es un país rico, su problema es económico y social,no es político, para oponerse hay que ser lider o tener grandes sumas de fondos para ofrecer el doble o mas.El problema y su solucion, debe ser enfrentado por todos los nicaraguenses sin distingos de color de partido.Hay que abrir los ojos para ver la realidad.

  4. Fila Ramirez
    Hace 11 años

    Y de que habla este señor, si EL ayudo a que la democracia se acabara en Nicaragua, estos sinverguenzas, matan y van al entierro, hay que escribirlo sobre piedra para que jamas se nos olvide quien traicionó a Nicaragua, Pallais es uno de Ellos

  5. Fernando Bárcenas
    Hace 11 años

    Oposición o disidencia, es un dilema abogadil. Un partido político “no-electorero”, no se define ni opositor ni disidente. Su función, de movilizar organizadamente al pueblo en torno a sus intereses económicos y políticos, requiere una estrategia de combate acorde con la realidad dictatorial. Esta frase, “Sin plena libertad es imposible hacer oposición”. delata a quien concibe la política sólo como señoril disputa de cargos, y no como una lucha efectiva contra la tiranía.

  6. Dan A. Lopez
    Hace 11 años

    Y eso es lo el commun de los mortales nicas no entienden… La oposicion oficial no es una verdadera oposicion ni disidencia tampoco. No tienen ni la capacidad de oponerse ni coraje politico de contrariar a un gobierno totalitario… Se acomodan mejor con este. El résultado es lo que vemos en Nicaragua. Las élecciones son una mascarada para los extranjeros… Hace parte d’elle show… Para légitimar un pandilla de vende patria.

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