Eddy Kühl

Mi punto de vista sobre “el parte de guerra” de JDE

Me da pesar no poder celebrar 100 por ciento el “Parte de Guerra” del coronel José Dolores Estrada (JDE). Me refiero al “Parte” que JDE enviara al General en Jefe del Ejército del Septentrión, Tomas Martínez, después de la batalla en la hacienda San Jacinto en el valle de Ostocal

Resumo aquí mis razones: Este “Parte” fue dictado por el coronel JDE la misma tarde o noche de aquel 14 de septiembre de 1856, por lo cual considero que fue escrito a la ligera, sin oportunidad de incluir otros datos importantes. Como estos:

A. No se habían contado, ni siquiera se habían sepultado, todos los muertos en el combate, quienes podrían haber sido cerca del 20 por ciento de los 160 combatientes patriotas (aproximadamente 30, es decir 10 ladinos y 20 indios)

B. Al ser escrito este documento en lo oscuro, debió escribirlo, su secretario, con el débil brillo de las brasas de la fogata, lo cual es cansado y pudo omitir datos importantes, por la premura de terminarlos.

C. JDE omite la gesta del teniente coronel Patricio Centeno (héroe de San Jacinto). Quien en cartas posteriores, otros testigos y el mismo Centeno mencionan que él fue el responsable del ataque por el flanco izquierdo, y del “arreo de la yeguada” contra los filibusteros, factores ambos de importancia para ese triunfo.

D. En el “Parte” JDE no menciona a ningún indio flechero entre la tropa de 160 patriotas (100 ladinos, y 60 indígenas), sospechosa omisión, pues el testigo ocular capitán Carlos Alegría Arrazola menciona por escrito: “El 11 llegó una división de sesenta indios con flechas al mando del Mayor Francisco Sacasa con los oficiales Severino González (sic), Miguel Vélez, José Ciero (sic), Francisco Avilés, Manuel Marenco y Estanislao Morales que fueron tan útiles a la Jornada del 14”

E. JDE no resalta los méritos del mayor Francisco Sacasa, jefe de esa columna de flecheros, muerto con heroísmo, junto a varios de su tropa indígena, por defender el flanco izquierdo

F. Sin embargo JDE menciona datos de menor importancia como nombrar, específicamente, a un sargento que derribó con una piedra a un filibustero. Eso debió ser práctica común, pues portaban rifles de chispa, los cuales tardaban minutos en recargar y volver a disparar. Todos los que portaban esos rifles debieron tener necesidad de hacer eso, de recurrir a las piedras para su defensa, así lo dice el testigo Alegría: que muchos patriotas lo hicieron.

G. Unos de los factores del triunfo de los patriotas fue el uso de la flechas para su defensa, los indios matagalpa eran famosos históricamente por su precisión con flechas, pues estas alcanzaban hasta 30 metros, distancia efectiva contra los filibusteros, pues estos habían dejado sus bestias a distancia y llegaron a pie para sorprender a los patriotas.

H. Pareciera, como lo han visualizado otros historiadores y analistas, que el coronel Estrada, originario de Nandaime, a pesar de su larga experiencia militar, tuviera reservas muy personales acerca de los indígenas matagalpas y los ladinos de complexión más clara como Patricio Centeno (1816 valle de Pacsila, entre Matagalpa y Jinotega, llamado “valle de los cheles”).

I. Esto no resta importancia a la valiosa aportación del coronel Estrada en ese memorable día, pero como hoy estoy tratando ese tema particular de su “Parte de Guerra”, es mi deber de historiador dejar esta observación registrada, como lo estoy haciendo.

El autor es escritor e historiador.

COMENTARIOS

  1. rene torres
    Hace 11 años

    Estoy de acuerdo con Fernando. La posicion de don Eďdy es especulativa despues de mas de 150 anos de ocurrida. Si el parte no menciona a los indios, no les resta patriotismo. Un parte relata los hechos ocurridos, no. Atacantes, Defensores, armas, muertos, heridos de ambos bandos, lugar del combate, que a proposito, no fue batalla. Falto artilleria ligera y pesada. No hubo cargas de caballeria. No se puede cambiar la historia 160 abos despues.

  2. Fernando Bárcenas
    Hace 11 años

    Un jefe militar valora las características ofensivas y defensivas de las distintas ramas de su ejército, y las coordina convenientemente en función del armamento del enemigo y de las circunstancias del enfrentamiento. Si éste jefe no dispuso un rol significativo para los flecheros de Matagalpa, no hay historiador que pueda contradecir su parte de guerra con especulaciones subjetivas sobre discriminaciones absurdas respecto al uso táctico de las fuerzas bajo el mando del general.

  3. Fernando Bárcenas
    Hace 11 años

    Basta comparar el alcance de las flechas (30 metros) con el alcance de un revólver Colt Navy 1851 de la época (68.6 metros), para comprender que a 31 metros de distancia un pistolero podía disparar una secuencia de 6 tiros mortales 0.36, a una velocidad de 256 m/s, mientras las flechas, sin poder alguno a esa distancia, caen a sus pies. Tampoco existe eso que Kuhl llama puntería histórica de los flecheros (ya que ello depende de condiciones aerodinámicas rudimentarias y de la acción del viento).

  4. Fernando Bárcenas
    Hace 11 años

    El señor Kuhl no alcanza a describir, en su escrito, cuál sea la acción táctica extraordinaria de los flecheros de Matagalpa, que merezca destacarse en un parte de guerra. La función de un parte de guerra no es exaltar la presencia de los combatientes en la lucha, sino, los resultados del enfrentamiento, las causas de tal resultado, y su posible evolución posterior. Los flecheros, por fuerza, desempeñan una función bélica menor frente a las armas de fuego.

  5. Ramón Pineda.
    Hace 11 años

    Muy acertada la posición del amigo Kuhl, ya que, además, ¿quién dice que no podría haber alguna presencia de «celo» en el parte de guerra elaborado por el General Estrada? Lo que sí defiendo del citado parte de guerra, es el hecho de que si la acción efectuada por el General Patricio Centeno como la participación de los Flecheros Matagalpinos no fue solicitada por el jefe, por razones estrictamente militares no podrían haber sido nunca mencionadas en dicho parte, dada la disciplina castrense.

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