Superar la temprana muerte de su hijo Emilio Samuel Morín Venerio motivó al arquitecto Alberto Morín a pintar y realizar su primera exposición de arte abstracto titulada Compartiendo fe y esperanza.
Ante todo reconoce que Dios ha sido vital en superar la pérdida física de su hijo, al cual dedica esta primera exposición. Al igual que a su esposa Inti Morena Venerio y a su hija, Isabel Morín Venerio, quienes le han animado a pintar.
Recordó que desde joven comenzó a dibujar en grafito, pasteles y sanguina, esta última, técnica pictórica que usa óxido férrico y produce una variedad de tonos naranjas o rojos.
ARQUITECTO Y PINTOR
Graduado de arquitectura en la Universidad de Ingeniería (UNI), Morín ha recibido una serie de talleres sobre técnica de los colores, geometrías e historia del arte, con los arquitectos Luis Chávez, Nelson Brown, y el Chino Silvio Solís, entre otros.
Por igual ha recibido talleres de pintura, carboncillos y acuarelas, los que le han sido de utilidad en su trabajo de obras en acrílicos y con tendencia al expresionismo.
Sus obras, dijo, las exhibirá también en galerías de arte contemporáneo en Managua y México. Morín es descendiente de la mexicana Sonia Muñoz, su madre; y del nica Edgar Morín, su padre.
EL HIJO
“He pintado en colores vivos para recordar a mi hijo que extraño; y que sé en un futuro nos vamos a encontrar en el cielo”, expresa con viva emoción el pintor Alberto Morín, que si bien trabaja abstracciones puras, muchas de sus obras sugieren paisajes de cielos en tonos vivos y detalles de la naturaleza en movimiento.
TOME NOTA
La muestra Compartiendo fe y esperanza, se inaugura el jueves 4 de junio a las 7:30 p.m., en Sala Experimental Pilar Aguirre. Permanecerá todo junio.
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