Hace más o menos cincuenta años, todos los bailes de marimba usaban máscara. Los trajes de los bailes de gitanas, mestizaje, y promesantes usaban máscaras de cedazo. Al pasar los años el uso de las máscaras vino decayendo.
Esta situación es parte de la dinámica del folclor, porque lo que fue importante para el pueblo y su comunidad, con el tiempo deja de tener importancia.
La máscara es un elemento importante en toda América. Algunas de las máscaras utilizadas en nuestras danzas fueron introducidas por los africanos que habitaban en España y vinieron como esclavos de los españoles.
Estos trajeron máscaras de diablos cornudos y apariencia espantosas que con sus desenfrenados movimientos y gesticulaciones epilépticas personificaban el mal. Es así como el bien y el mal adquiere diferentes connotaciones en las religiones indígenas.
La celebración del Corpus Cristi fue una de las antiguas celebraciones de la Iglesia católica, en ella se tributaba culto particular a la eucaristía.
En esta celebración se representaban las virtudes, los vicios, santos y apóstoles, ángeles, demonios, dragones, gigantes y enanos.
Las imágenes de enmascarados representando dioses, espíritus y símbolos en las religiones indoamericanos sirvieron de pretexto para imponer otra imaginería.
América recibió Los Diablos del Corpus de la edad media. En esta fiesta se ofrecía la novedad de los Diablitos. Estos eran negros esclavos, vestidos con trajes de colores. Sin embargo, los portadores de estas máscaras de diablos se convierten después en bufones y en diablos que hacen maromas y causan risa. Alquiler de trajes folclóricos: 22771716
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