El Gobierno, a través del Ministerio de la Familia (Mifamilia), ha iniciado la promoción de la Consejería Familiar, institución creada como “modelo de formación integral que busca fortalecer la unidad familiar, rescatar algunos valores perdidos, ayudar a elevar el autoestima, prevenir la violencia y crear estabilidad emocional en la ciudadanía nicaragüense”, según propagan medios oficialistas.
Como parte de esta iniciativa, el Gobierno ha instalado oficinas en distritos, municipios, comunidades y hasta mercados, así como oficinas móviles que visitan casa a casa en distintos barrios capitalinos.
LÍNEA DE AYUDA
Como parte de la iniciativa, el Gobierno a través de Mifamilia relanzó la línea telefónica 133, con “un nuevo enfoque”.
Marcia Ramírez, titular de Mifamilia, explicó a través de los medios oficiales que dicha línea tenía varios años de funcionar las 24 horas del día brindando acompañamiento a las familias y agregó que lo que se desea ahora es convertirla en una herramienta masiva y con mayor impacto en la comunidad.
Según el diputado sandinista Carlos Emilio López, la línea 133 funciona de forma gratuita y está siendo atendida por un equipo interdisciplinario de abogados, psicólogos y trabajadores sociales.
“Profesionales de distintos campos con el propósito de orientar a las familias nicaragüenses cuando hayan conflictos (…), la línea tiene como propósito promover el amor, promover la cultura de paz, la armonía al interno de la familia. Otro objetivo es dar atención rápida a cualquier miembro de la familia que esté sufriendo violencia”, agregó López.
El diputado dijo que la línea de ayuda establece coordinaciones con otras instituciones como la Policía Nacional y el Ministerio Público.
PERSISTE DESCONFIANZA EN EL CÓDIGO
El diputado de la bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli), Raúl Herrera, señaló que hay propósitos ocultos del Gobierno sobre la estructura de las familias e indicó que al igual que la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), la cual pidió la abolición de los Gabinetes de la Familia del Código de la Familia, pues con esta iniciativa ven como un “manoseo” a la privacidad de la familia.
“En ninguna sociedad del mundo, excepto en las pervertidas, es que se busca a un líder político o del Gobierno para que se inmiscuya en temas de familias. Eso es totalmente arbitrario y las familias nicaragüenses no lo deben permitir y no lo deben de aceptar”, refirió Herrera.
El diputado recordó que el Código de la Familia tiene recursos de inconstitucionalidad que no han sido resueltos por los señalamientos del interés del Gobierno en “controlar” a los núcleos familiares a través de órganos “espías”.
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