Representantes indígenas del territorio indígena Sumu, en el municipio de Rosita, denunciaron ayer que temen un derramamiento de sangre en el sector por los reiterados problemas ocasionados por la presencia de colonos.
Ernesto Almendárez Robinson, líder en ese territorio, demandó a las autoridades locales y nacionales que pongan atención al problema que hace unos 15 días llevó a evacuar a unas 320 familias ante la amenaza de algunos colonos que no les permitían acceder a sus cultivos, pues algunos de ellos están armados.
Y dice que las familias regresaron a sus casas hace dos días, porque supuestamente los colonos saldrían de las tierras indígenas. Sin embargo, solo diez de esas familias saldrán del sector, el resto ha asegurado que no lo hará, lo que representa peligro.
El profesor Joel Rigby, otro de los denunciantes, señaló que actualmente no tienen dónde trabajar porque las tierras fueron despaladas.
Almendárez reconoció que el problema fue creado por algunos jóvenes de una de las seis comunidades que integran el territorio Sumu, adictos a las drogas, quienes vendieron tierras con documentos falsos. Ambos apuntaron que algunas autoridades territoriales otorgaron avales a los jóvenes pese a que los indígenas tienen títulos de esas tierras.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A