La Costa Caribe se coronó campeón de la Liga Premier al derrotar a los Pumas 91-87. El triunfo se apretó en un instante fugaz, como una pelota caminando en círculos en el aro a la espera de entrar o salir. Así fue el partido, intenso, equilibrado, donde la intriga fue el núcleo, y los puntos hicieron peregrinaje de un lado a otro.
El mejor hombre de la cancha se llamó Troy Watson, el de las pausas, anotaciones certeras, inteligente y sobre todo el motor que la juventud costeña necesitaba. Con sus 26 puntos y siendo en momentos donde el aliento se deterioraba para los costeños, aparecía el señor Watson, que fue cortado en el tercer período y tuvo que salir, pero en su regreso el pedestal de campeón le esperaba.
Los costeños pudieron evitar el suplicio del tiempo extra si Anthony Gayle hubiera sostenido la pelota cuando faltaban menos de 15 segundos en el último cuarto, pero la experiencia se esfumó y los errores de humanos surgieron. Con el duelo 77-75 la pelota se le escapó y apareció el empate, sin embargo no todo fue culpa de Gayle, Dayton Cacho estaba divorciado con los puntos y minutos antes había fallado alrededor de ocho puntos que tenían etiqueta de regalías.
“Gayle estaba enfermo”, indicó el entrenador Luis Callejas, pero cuando el deporte recorre las venas y bombea al corazón no hay barrera que detenga el coraje de este deportista. Gayle a pesar de ese momento borroso, fue fundamental en un tercer periodo que su experiencia mantuvo la calma entre los muchachos costeños.
Gayle no vale por las estadísticas, sino por ser el cerebro cuando Watson estaba siendo atendido.
EL FACTOR HODGSON
Con 20 años y un gran talento, Sharlon Hodgson fue electo como el MVP de la final. Sus nueve puntos que anotó en este último desafío se pudieran multiplicar por tres, debido a lo fundamental que fueron. Para él, el aro no es motivo de nerviosismo, es un sentimiento de emoción, con sus llegadas oportunas que aún las celebra puede levantar su segundo campeonato.
ESFUERZO INÚTIL
Romario Ponce (18 pts) y Esmilder Rojas (17 pts) no podían levantar a un equipo de las cenizas todo el tiempo. Lo hicieron en los primeros periodos y se agotaron al final, pero su esfuerzo por mantener con vida a los Pumas fue simplemente inútil.
La noche tuvo un sabor distinto. Los protagonistas terminaron su ciclo de la temporada en una barrida, al final todo se convirtió en aniquilación precoz, que no hubo descanso en la lucha ni de un segundo de apaciguamiento.
CUARTOS
El primer cuarto terminó 20-14 a favor de la Costa Caribe. El segundo cuarto finalizó 40-33, siempre vinculado hacia los costeños, sin embargo el tercero tomó un leve giró 57-56 para los Pumas, mientras el cuarto culminó 80-80, pero todo se definió en un tiempo extra: 91-87.
Algo insólito ocurrió en la premiación de los mejores jugadores de la temporada regular. Todos los premios fueron para los Pumas, con tres para Esmilder Rojas. Eso indicó que fallaron colectivamente.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B