El vicepresidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura (Inpesca), Danilo Rosales, manifestó ayer que el plan de reconversión de la actividad de buceo para captura de langostas se extenderá más de dos años, período que sobrepasa en casi un año el tiempo de cuando entre en vigencia la “Ley de Protección y Seguridad a las Personas dedicadas a la actividad de Buceo”, el próximo 13 de marzo del año 2016.
“Nosotros hemos presentado un plan que va más allá de esa prórroga”, expresó Rosales, quien ayer expuso los avances del plan de reconversión ante la Comisión de Asuntos Laborales y Gremiales de la Asamblea Nacional; sin embargo dijo que queda en manos de los diputados decidir si prorrogan o no la entrada en vigencia de dicha Ley.
La Ley fue elaborada con el fin de buscar alternativas productivas a los buzos que capturan langosta, quienes buscan este recurso en las profundidades del océano a través de métodos artesanales que han perjudicado su salud.
El diputado Alberto Lacayo, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales, manifestó que están “trabajando de la mano con Inpesca para tratar de solventar la situación del sector pesquero y estos puedan ejecutar el plan de reconversión en el menor tiempo posible”.
RIESGOS
El plan de reconversión técnica y ocupacional para el buceo surge de la necesidad de erradicar el riesgo de las personas que pescan sin equipo necesario que garantice su seguridad cuando se sumergen en las profundidades del mar en busca de langostas.
La miembro de la Comisión de Asuntos Laborales, Maritza Espinales, detalló que cuando inició el plan de reconversión, en 2011, había más de cuatro mil personas que practicaban la pesca por buceo y actualmente hay aproximadamente unos 1,300 pescadores por buceo.
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