Los pobladores del residencial Villa Sol, ubicado en Sabana Grande, ya no saben qué hacer, pues desde el 2007 están consumiendo agua que no es potable, que contiene hierro, amonio, con olor a sulfuro, lo que no cumple con las Normas Capre (de calidad del agua para consumo humano), trayendo problemas de salud para los residentes.
1,500 córdobas por familia gastan mensualmente en la compra de agua para consumo los habitantes de Villa Sol. Aparte pagan de 200 a 500 córdobas mensuales por el servicio que reciben de la urbanizadora.
El pasado 11 de mayo los habitantes del residencial pagaron 245 dólares al laboratorio de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), donde se evidencia en el muestreo que el agua no es de calidad para el consumo humano, pero la mejor prueba es que los habitantes se enferman continuamente de psoriasis, diarreas, migrañas y han comenzado a botar el cabello.
Berman Villanueva, habitante de Villa Sol, dice que la solución al problema es que Enacal conecte el residencial a la red más cercana, que se ubica a quinientos metros, pues ya no aguantan pagar por el servicio y adicionalmente comprar agua para el consumo.
“Los dueños de la urbanizadora perforaron un pozo y al parecer tocaron una veta geológica, que no permitió que el agua saliera con calidad. Hace cuatro años el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA) y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado (Enacal) hicieron el primer estudio que arrojó que el agua estaba contaminada, nosotros nos dimos cuenta desde el primer día que la probamos”, dijo Villanueva.
El residente Máximo Fonseca, asegura que desde que comenzó a consumir el agua le dio psoriasis a tal punto que el doctor le dijo que el problema podría empeorar si sigue consumiendo esa agua.
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