El arquitecto y escritor David Ocón estrena Mesoamérica: mula y tren, un compendio de historias que retratan los mundos de los inmigrantes, la figura de El Güegüense y sus hijos viajando de Nicaragua a México, con el patrocinio de Hugo Palma-Ibarra, Galería El Águila.
Ocón valora su nuevo libro como un collage de historias que tienen un sitio geográfico común en diferentes épocas donde las historias del siglo XIX se cruzan con las del siglo XXI”.
TOME NOTA: Jueves 4 de junio, Embajada de México, (Managua, Km 4.5 Carretera a Masaya), 6.30 p.m. Entrada gratuita.
El escritor también apunta que “Mesoamérica en los relatos será como un corredor donde está todo interconectado desde la colonia o antes”.
Al referirse a su quinta publicación, Ocón dice que “procuro con la figura de El Güegüense y sus hijos viajando a México hacer un paralelo con los viajes actuales en la parte Oaxaca, Chiapas, con el tren de la muerte, porque la migración siempre ha existido y ahora tiene un riesgo moral, es una forma de tenerlo actual versus el pasado como interacción”, explica.
No obstante, como trama principal está la migración. Un tema que a juicio de Ocón lo ha tocado en sus artes visuales como lo reitera en la portada y contraportada de Mesoamérica: mula y tren.
Otro de sus cuestionamientos de fondo será El Güegüense que según el arquitecto, los críticos “lo han banalizado cayendo en un prototipo folclórico que lo muestra como el taimado, el engañador, completamente diferente como lo veo, que es un oprimido y que las formas de protestar contra el poder colonial es lo único que le queda”, reitera.
El escritor también comenta que fue motivado a “tomar la figura de El Güegüense para quitarle la máscara, en el sentido de que es un oprimido por el poder colonial, por los impuestos que lo sangran, igual que hoy, eso fue lo que más me motivó y la obra del doctor Dávila Bolaños, que dice que en la época las representaciones eran un llamado insurreccional que hacía El Güegüense y que no la entendían los españoles porque muchos de sus parlamentos eran náhuatl”.
El Güegüense
Para David Ocón, “El Güegüense como se mira en la historia oficial no será prototipo de nacionalidad. La versión más aproximada es la que tiene el doctor Dávila Bolaños que él traduce no para eruditos sino para que se le entienda y es un Güegüense que siempre está en pie de lucha frente a la opresión colonial.
El Güegüense es un luchador a su manera y ocupara el lenguaje que es su arma, su sentido del humor”.
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