El embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Dennis Moncada Colindres, durante la sesión protocolar del Consejo Permanente para despedir a José Miguel Insulza, llenó de adulaciones a nombre del presidente inconstitucional Daniel Ortega al secretario general de la OEA por sus diez años a cargo de ese órgano.
“Su sapiencia, habilidad y experiencia acumulada, las encauzó hacia la intención de fortalecer la relevancia y la capacidad de acción de la OEA, objetivos que requieren de un largo y arduo camino por recorrer”, fueron parte de las palabras del funcionario nicaragüense.
La directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, observó el acto del embajador nicaragüense como una clara falta de memoria, después de los “epítetos y el vocabulario” con que se han dirigido al secretario de la OEA.
“El principal detractor y crítico, incluso a nivel de insultos personales contra Insulza, cuando Insulza en un momento determinado tomó una posición crítica frente a la situación en Venezuela, quien hizo insultos muy directos y descalificaciones fue el gobierno de Nicaragua”, criticó Núñez.
La defensora de derechos humanos dijo que tal posición no fue exclusiva de los discursos de Ortega, sino que como orden expresa los medios oficialistas llamaban al funcionario “el insulso”, “ese apodo se lo puso el danielismo”, dijo Núñez.
Por su parte, Luisa Molina, directiva de la Coordinadora Civil, pensó que el hecho obedecía a las múltiples estrategias de Ortega en su política exterior para congraciarse a nivel internacional.
“Si el gobierno está elogiando a Insulza, esto está relacionado con su estrategia política hacia el exterior, que es una política de manejo, una política de doble discurso porque eso es lo que ha pasado en estos ocho años de gobierno (…), un acto un tanto servil hacia personajes de la política exterior”, comentó Molina.
Apoyo a Álvarez
La directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, condenó que las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma en León (UNAN-León) quieran expulsar a Gabriel Álvarez, docente y crítico del Gobierno, por razones políticas.
Núñez lamentó que la autonomía universitaria por la que luchó en su juventud se ha visto instrumentalizada por el partido gobernante y denunció que ella misma ha sido víctima al evitársele dar una capacitación en la misma institución universitaria.
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