El cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, quien es uno de los asesores más cercanos del papa Francisco, informó que este “condenará las desigualdades del capitalismo” durante su próxima visita a Estados Unidos.
Es comprensible que Francisco aproveche su estadía en Estados Unidos para denunciar las inequidades del capitalismo. La doctrina de la Iglesia católica condena todas las inequidades y aboga por las personas que sufren las mayores injusticias sociales y humanas. Y en lo personal, el papa Francisco, ya en su primera Exhortación Apostólica titulada “La alegría del Evangelio”, criticó severamente al sistema capitalista y se pronunció por la regulación de los mercados y la redistribución de la riqueza mediante programas gubernamentales.
Sin duda que Francisco tiene muy buena información sobre las inequidades económicas y sociales en el mundo, que aumentan en vez de disminuir. Sabe que en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, en enero de este año, se conoció que mientras el uno por ciento de la población del planeta será dueña muy pronto del 48 por ciento de la riqueza mundial, el 99 por ciento restante tendrá que conformarse con la parte restante. El dato lo informó Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam, una organización no gubernamental internacional constituida para combatir la pobreza en términos globales.
Por su parte, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) informó el jueves de la semana pasada que “la desigualdad entre ricos y pobres alcanzó niveles récord en la mayoría de los países desarrollados y es aún más alta en las economías emergentes (…) El 10 por ciento de las personas más ricas tienen ahora ingresos 9.6 veces superiores a los del diez por ciento de los más pobres. Esa proporción era de 7.1 veces en los años ochenta y de 9.1 veces en los 2000”.
Pero además el papa Francisco debe saber que en Estados Unidos se aprobó, desde el año de 1965, cuando el gobierno de Lindon Johnson, un plan de “guerra contra la pobreza” y desde entonces con ese objetivo se han gastado en ese país más de 16 billones de dólares.
Pero lo más importante que debe tener en cuenta el papa es que solo con el crecimiento y desarrollo de la economía capitalista es que se puede disminuir y erradicar la pobreza, simplemente porque es el único sistema económico que crea riqueza. La alternativa al capitalismo, que es el comunismo o el socialismo marxista-leninista en cualquiera de sus variantes, arruina las economías y la equidad que establece es la igualdad en la pobreza, mientras sus líderes se enriquecen de manera obscena.
Antes de llegar a Estados Unidos el papa Francisco estará de visita en Cuba, país comunista que al menos en las estadísticas oficiales es muy equitativo, pero no existen allí las libertades que hacen digna la vida de las personas ni se respetan los derechos humanos.
El papa Francisco tendrá la oportunidad de pedir personalmente a Raúl Castro que no solo impulse la reforma económica de corte capitalista, sino también una reforma política democrática; que abra ese país a la libertad de expresión y de organización y que permita la realización de elecciones libres. Ojalá que lo hiciera.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A