El gobernador de California, Edmund Brown, declaró en emergencia la concurrida zona turística de la costa del Pacífico cercana a Santa Bárbara, afectada por la ruptura de un oleoducto que ha vertido cuatrocientos mil litros de petróleo, de los cuales ochenta mil han ido al mar.
La mancha negra, que comenzó a formarse el martes, ha afectado 14 kilómetros de una concurrida zona turística costera situada al noroeste de Los Ángeles, que se prepara para recibir a miles de turistas el fin de semana, aprovechando que el lunes es festivo en Estados Unidos.
La fuga proviene de un oleoducto de la compañía Plains All America Pipeline, quien explicó que el vertido llegó al agua por un desagüe que aseguró ya fue bloqueado. “Lamentamos mucho lo ocurrido y estamos trabajando para que el impacto medioambiental sea lo más pequeño posible”, señaló la empresa.
El oleoducto traslada petróleo de pozos situados a su alrededor hacia el sur de California, donde es almacenado, a un ritmo de 190,000 litros por hora. Grupos que protegen el medioambiente han cuestionado la seguridad del oleoducto y advirtieron sobre los daños que provocará el vertimiento.
En 1969 Santa Bárbara vivió uno de los peores derrames de petróleo ocurridos en Estados Unidos, cuando una plataforma petrolífera se incendió y millones de litros de crudo cayeron al mar.
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