Según datos del Banco Central de Nicaragua, publicados en LA PRENSA, nuestro país cerró el año 2014 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita del 7.7 por ciento, es decir en US$$1,904.7. Dicho indicador macroeconómico se obtiene de la división del PIB del país entre la población estimada del mismo, y arroja (en teoría) lo que cada habitante produce o genera anualmente.
Según la misma fuente, en 2006 el PIB per cápita en Nicaragua era de US$$1,203.7, y en los últimos nueve años, creció entre 2.7 y 12.5 por ciento. Pero, ¿qué significa en términos de desarrollo económico y disminución de la pobreza, el aumento de dicho indicador? Nicaragua, hoy en día sigue siendo un país pobre en términos macroeconómicos, superando solamente a la república de Haití. La inversión extranjera directa, como la inversión nacional, han tenido un repunte en los últimos años, sin embargo aún existe mucho trabajo informal.
Para corroborar lo anterior, la encuesta de hogares para medición de pobreza en Nicaragua, realizada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (Fideg), indica “que en 2013 la pobreza general afectaba al 40.5 por ciento de la población nicaragüense, 2.2 puntos porcentuales menos que en 2012. En tanto, la pobreza extrema subió y se situó en 9.5 por ciento”.
El país mejora en un indicador, pero en otros empeora, como lo es el caso de la pobreza extrema, la cual, en mi opinión es multifactorial porque convergen aspectos sociales, culturales y políticos, como por ejemplo el elevado costo de los combustibles y la tarifa energética, los bajos salarios (mano de obra barata), entre muchos otros. Estos aspectos, drásticamente afectan los ingresos de la población (clase media y baja), sumado a la falta de una política justa (para el empresario y el consumidor) de control de precios, entre otros.
Nicaragua tiene uno de los mayores crecimientos económicos proyectados de Centroamérica desde el año 2009, pero amén de dicha proyección, según el FMI, Costa Rica actualmente es el país centroamericano con el mayor PIB per cápita, el cual ronda los US$$10,000, seguido por El Salvador US$$3,935, Guatemala US$$3,414, Honduras US$$2,272, y por último, Nicaragua.
Razones: Costa Rica posee mano de obra cualificada, fuerte inversión en turismo y educación, poco analfabetismo, y tiene un mercado extranjero diversificado lo que se resume en bajos índices de pobreza, eso a pesar de los altos precios de bienes y servicios, y de la delincuencia en ese país.
Nicaragua ofrece seguridad, pero la misma no solo debe enfocarse en delincuencia per se. La seguridad alberga aspectos jurídicos y sociales, como leyes y políticas públicas que le brinden garantías al inversionista nacional y extranjero.
El turismo, empujado en los últimos años por el Gobierno y el sector privado, es uno de los rubros que objetivamente puede sacar a Nicaragua de la pobreza, y mejorar el PIB per cápita y otros indicadores, porque Nicaragua tiene todos los recursos naturales y humanos para un aprovechamiento sostenible y sustentable. Somos un país relativamente seguro (12 homicidios por cada 100 mil habitantes). Poseemos todos los insumos, para transformarlos y ofertarlos en bienes y/o servicios, solo es cuestión de tener una actitud de trabajo, dentro de un plan de nación.
El autor es abogado y docente.
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