Con la incautación de 250 tacos de cocaína en las costas de Pochomil, la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua asestó al narcotráfico dos golpes continuos en el océano Pacífico el pasado fin de semana.
La versión oficial indicó que la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua interceptó una lancha tipo bermuda, de nombre “Damaris Fletes”, a dos millas náuticas al oeste de las costas de Pochomil, océano Pacífico, en la cual se transportaban cuatro sospechosos.
Los cuatros detenidos fueron identificados como: Gregorio Efraín Vergara Martínez, de 35 años, originario de Padre Ramos; Sandro Antonio Valdivia Zúniga, de 33 años, originario de Masachapa; Elvin Raúl Beltrán Aguilera, de 26 años y Milton Humberto Alemán Brenes, de 24 años, originario de San Juan del Sur.
Los presuntos narcotraficantes iban a bordo de la lancha color verde con blanco y un motor de 75 “caballos de fuerza”.
Según el capitán de navío Gerardo Roberto Fornos Mendoza, jefe del Distrito Naval del Pacífico (DNP), la lancha que trasladaba la droga se desplazaba de sur a norte y gracias al trabajo de Inteligencia fue neutralizada.
La captura fue realizada a eso de las 10:00 p.m. del sábado. En total en la embarcación los soldados encontraron ocho sacos y en cada saco escondían de 31 a 32 tacos de cocaína, expresó Fornos.
Inicialmente ese mismo día, por la mañana, esa institución reportó una incautación de más de 76 kilos de droga en Corinto.
“La droga y los capturados fueron entregados a las autoridades competentes, contribuyendo al ejercicio de la acción penal para la judicialización del caso”, dice una nota de prensa del Ejército de Nicaragua.
La institución castrense señala además que la operación se realizó en cumplimiento de la estrategia de lo que el Gobierno denomina Muro de Contención, “que consiste en el primer anillo estratégico de la seguridad nacional y tiene como objetivo evitar la circulación de la droga en los núcleos poblacionales y con ello, la destrucción de la sociedad nicaragüense”.
El pasado 23 de abril, el Gobierno de Estados Unidos, a través de la embajadora Phyllis Powers, entregó al jefe del Ejército, general Julio César Avilés, dos lanchas tipo Eduardoño, que habían sido ocupadas al narcotráfico y que posteriormente fueron restauradas.
En esa oportunidad, el jefe del Ejército, general Julio César Avilés, expresó que la adaptación realizada a las lanchas ayudará a los soldados a realizar su labor con menos riesgo al momento de las operaciones, pues, por ejemplo, dijo que la gasolina era portada en barriles expuestos.
“Nuestros marineros en esta lucha sin cuartel que tenemos contra el narcotráfico de día y de noche, de día aguantando el sol inclemente en el mar o aguantando la lluvia” , dijo en ese momento Avilés.
Mientras la embajador Powers en esa ocasión habló de la posibilidad de adecuar una mayor cantidad de lanchas a través de un programa que durará tres años.
El Distrito Naval del Pacífico (DNP) presentó a cuatro pescadores artesanales originarios de Corinto, quienes desde la lancha Juanita VI bombardeaban el mar para pescar y al observar a los infantes navales decidieron lanzar otra cantidad de bombas al agua.
Los detenidos son Erlin Moreno, de 18; Reynaldo Canales, de 21; Ricardo Muñoz, de 54; y Salvador José Moreno, de 55. Ellos fueron entregados a la comisionada mayor Fátima Flores, jefa policial chinandegana, quien se presentó al DNP con oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial y Antinarcóticos, para la respectiva acusación por violaciones a la Ley General del Medio Ambiente y la Ley 510, de Armas Explosivos y Municiones.
El dueño de la lancha Juanita VI fue visitado para advertirle que el uso de explosivos era prohibido y que él podía resultar enjuiciado, pero este respondió que él alquilaba la embarcación a los detenidos.
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