Una muestra de la poesía amorosa, mística y social de Christian Santos, una voz que dialoga con los sentimientos más íntimos de la feminidad y a la vez cuestiona.
Regrese la mirada al mar
Christian Santos
Cuando el hastío se enreda en mi pelo
Y las garzas grises
Pican los peces en la playa
Yo regreso la mirada a las olas y
Me quedo pensando:
¡Que fuera verdad! ¡Que fuera verdad!
Que vos vinieras y siguieras
Acariciando… Mi alma…
Mis sentidos
Hasta el amanecer…
Desde la ribera del río San Juan
Christian Santos
Volando sobre las aguas del río
Veo venir grupos de garzas de plumaje
Café blancas y rosadas.
Cada grupo escoge el árbol donde se acurruca
Y plácidamente acicala sus plumas.
Luego veo a las garzas levantar vuelo
Y perderse de mi vista.
Con mis pies entre las aguas
Me entristece no saber
Si las volveré a ver.
Mas me estremece
Saber que no sé
Si después de atravesar los olores del universo…
Iré yo
Hacia alguna parte…
La pulpa
Christian Santos
Cuando
me decís
que la ternura
de mis pechos
de mi vientre
es pulpa que
te provoca.
Yo te digo amor
Vení
¡Toma en tu boca
el sumun
de mi cuerpo
que te provoca!
De los recovecos del infierno
Christian Santos
Desde los recovecos
Del infierno de donde has salido
Hasta los destellos
Celestiales que me persiguen
Cuando fijas tu mirada en el pulso
De mi sangre
Tu sedal enrojecido
Me perturba
Me tienta.
¡Me fascina!
Estatua de sal
Christian Santos
En estatua
De sal
Me he
Convertido
No
Por mirar atrás
Sino
Por desnudarme
Sin
Piedad
Ante
La vida!
Yo te pregunto angelito
Christian Santos
Yo te pregunto angelito
¿Vos sabés por qué esto te sucedió?
Con mi cuerpo y alma en temblor
Me confieso ante vos
Que ni yo ni nadie
Educo a tu papa
Y ni yo ni nadie ayudo a tu mama
Y ni yo ni nadie
Te queremos ayudar a estudiar
Y ni yo ni nadie te ayudamos
Cuando estirando la mano en la calle brincabas bajo el sol.
Y ni yo ni nadie te ayudamos a salir de la luz de los semáforos.
Y ni yo ni nadie te dimos una casa
Y ni yo ni nadie te llevamos a dormir a tu cama
como Dios manda a las criaturas de tu edad como vos…
Reflejo de la luna llena
Christian Santos
El reflejo de la luna llena
al avanzar sobre la arena
se desliza por mi pelo.
baja sobre el rubor de mis pechos
sigue a la brisa marina
que busca refugio y
se esconde
en el temblor de mi ser.
Reflujos de sol
Christian Santos
Sé que el sol
como niño huérfano
Ruega por mi ternura
de nuevo.
Como no saber lo que desea
si el descarado
calor que me provoca
resbala como mar
entre mis piernas.
Misterio
Christian Santos
Sentada en la arena
me pregunto
cuál será el misterio
de esta sal
que al morder tus hombros
tienen sabor a mejillones
y provocan
revuelo de gaviotas
en mi sangre.