La mala situación financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) podría ser más grave si el dinero para las pensiones reducidas de vejez sale de las arcas de la institución, comentó el diputado opositor Armando Herrera, quien aseguró que se debe aclarar de dónde saldrá la plata, pues la ley aprobada el pasado martes no deja claro este aspecto.
“En el 2014 el Seguro Social está cerrando con un déficit de 889.7 millones de córdobas, pero el problema es que no solamente está cerrando con un déficit, sino que la base de los cotizantes y los sectores formales e informales (se) ha reducido drásticamente”, argumentó Herrera.
El diputado recalca que el INSS “sigue siendo la caja chica del Frente Sandinista (FSLN)”.
“No puede ser posible que el INSS sea también la caja chica para préstamos puentes a afines del orteguismo para comprar medicamentos y vendérselos al Minsa (Ministerio de Salud) y para comprar hospitales y después quebrarlos”, aseveró Herrera.
Por su parte, la diputada sandinista Maritza Espinales afirmó que no es necesaria una reforma al presupuesto del INSS, “porque en los informes que ha brindado ya se había previsto el estudio de que existían casi cincuenta mil adultos mayores que estaban en el rango de pensión mínima”.
“A lo que va a proceder el INSS es a revisar cuál es el monto correspondiente para cada demanda de cada adulto mayor. El INSS ha estado trabajando para que sea sostenible y ha mejorado la administración. Ha habido inversión con el tema de la vivienda y eso ha sostenido y ha incrementado lo que es el presupuesto del INSS”, respondió Espinales.
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