El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ordenó ayer desde México, donde realiza una visita de Estado, “arreciar (la ofensiva) contra el ELN” y “redoblar los esfuerzos en contra de esa organización criminal”, después de la exhibición que habrían realizado guerrilleros de la pierna amputada de un militar.
Antes de ser recibido por el presidente Enrique Peña Nieto, Santos expresó su repudio por reportes de que un militar que participaba en la instalación de un parque infantil en Convención (norte de Santander) fue víctima de una mina antipersonal que habría colocado el Ejército de Liberación Nacional.
2,500 combatientes tiene el Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla que reveló en junio que realizaba diálogos exploratorios con el Gobierno para establecer una mesa de negociación paralela a la de las FARC.
El Gobierno denuncia que la explosión cercenó las dos piernas del militar y que guerrilleros del ELN exhibieron después una de ellas como “trofeo”. Poner minas “ya es un acto de salvajismo”, pero “ir a mostrar una pierna como trofeo al lado de un colegio, eso ya es un acto de barbarie que raya con lo demencial”, dijo Santos.
El ELN respondió en Twitter a los señalamientos y aseguró que “no existe ni un solo comunicado oficial o parte de guerra reportando el hecho de ninguno de nuestros frentes en la zona”. “Cualquier combatiente del ELN sabe que se expone a un juicio revolucionario si comete actos de sevicia, humillación, etc., contra el enemigo”, añadió el grupo.
Aunque desde 2012 el Gobierno de Colombia realiza conversaciones de paz con la guerrilla comunista FARC en Cuba, un diálogo formal con el ELN no ha comenzado aún. Santos reafirmó ayer, sin embargo, su voluntad de establecer una negociación de paz con el ELN.
“El ELN es parte de esta guerra, parte de este conflicto y lo ideal sería que llegáramos a un acuerdo con los dos grupos”, afirmó en entrevista con Televisa.
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