Un candidato asesinado, otros amenazados, escolta para los aspirantes a gobernador, llamados al boicot por la desaparición de los 43 estudiantes: la violencia acecha las campañas en el explosivo Estado de Guerrero para las elecciones locales y parlamentarias del 7 de junio.
Estos comicios serán el primer test electoral de la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018) pero también un desafío para la seguridad en algunos de los estados más calientes como Jalisco, Michoacán y sobre todo Guerrero.
En esta empobrecida región han coincidido los llamados a un boicot electoral en protesta por la desaparición y presumible masacre en septiembre de los estudiantes y la temida actividad del crimen organizado. “Sí habrá problemas, pero no habrá una modificación del proceso electoral (…) Es muy difícil que se lleguen a paralizar las elecciones”, dice el experto en seguridad Raúl Benítez Manaut.
En Guerrero, Ulises Fabián Quiroz, candidato del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), a la Alcaldía del municipio de Chilapa (120,000 habitantes) fue asesinado el viernes cuando regresaba a su casa tras un acto de campaña. Un comando armado cerró el paso a su convoy, le obligó a descender de su coche y le disparó a quemarropa.
El candidato a gobernador de Guerrero por el partido Movimiento Ciudadano y exalcalde de Acapulco, Luis Walton, también fue interceptado por hombres armados en Chilapa, en disputa por grupos del narcotráfico.
El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) denunció el martes que uno de sus candidatos en otro pueblo de Guerrero había sido secuestrado, lo cual fue negado después por el aspirante, que dijo que “únicamente” había sido asaltado y robado.
Jalisco es epicentro del combate al narcotráfico por la ofensiva del cártel Jalisco Nueva Generación contra las autoridades, en la que han logrado asesinar a 26 policías y soldados y hasta derribar un helicóptero militar. El primero de mayo, sus sicarios cortaron carreteras e incendiaron vehículos en 25 municipios, incluida su capital Guadalajara, forzando al Gobierno a intensificar su despliegue en la región.
RIESGO EN ZONAS AISLADAS
Para Benítez, la jornada electoral únicamente está en riesgo en algunas zonas aisladas de Guerrero, y quizás del vecino Oaxaca. En esos pueblos, grupos sociales podrían impedir el voto en protesta por la desaparición de los estudiantes, quienes, según la Fiscalía, fueron asesinados e incinerados por narcotraficantes coludidos con policías corruptos de Iguala (Guerrero), una versión que no se creen sus familiares.
El llamado de padres y maestros radicales aliados a no votar “no va a tener éxito porque las elecciones con toda seguridad se van a llevar a cabo en las ciudades grandes de Guerrero (…) Seguramente no habrá elecciones en muchos pueblos de la montaña pero demográficamente no son nada representativos”, señala Benítez, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
NO BOICOTEAN
500 diputados federales, nueve de los 32 gobernadores de México y casi novecientas alcaldías serán los cargos que se renovarán en las elecciones del 7 de junio.
El especialista Raúl Benítez Manaut indica que “el crimen organizado trata de cooptar políticos para servicio de sus intereses, pero no boicotear procesos electorales”. Asegura que en pueblos tan inseguros como Chilapa “existe esa violencia con o sin elecciones”.
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