El día era perfecto para llegar a 169 victorias. Unas 350 personas en el estadio granadino, familiares en las gradas, el sol reinando en un cielo despejado, la oración antes de iniciar el desafío y los tres primeros episodios en blanco para Julio César Raudez con una carrera de ventaja anotada por Iván Marín.
Pero su destino daría un giro. Cuando corría el cuarto episodio después de cinco ponches y dos consecutivos, Henry Chávez conectó doble, dominó a Yasmil Hernández y luego ocurrió la polémica. Con conteo de 2-2 una recta al centro del plato dejó petrificado a Jilton Calderón, pero el umpire no lo vio así. Raudez se desconcentró se salió del montículo en forma de protesta, sus sentidos se le nublaron y el enojo brotó de su ser. Dio boleto a Calderón y permitió dos imparables, uno de Franklin Selva y otro de Bryan Ramírez, que sirvieron para empujar las dos carreras que le ocasionaron la derrota, a pesar de lanzar siete entradas, ocho ponches, cuatro hits y Granada perdió 2-1.
El final no fue trágico pero sí triste: el veterano Julio había sido abandonado por la ofensiva granadina y en un momento de erupción el desenfoque lo descarriló.
“Me molesté porque el umpire no quiso cantar el segundo out que era el ponche a Calderón porque el elevado posterior de Lenín Aguirre hubiera completado los tres outs. Pero no fue así. Me hubiera gustado ganar y poder alcanzar esta mañana a Asdrudes, pero ni modo, yo sé que lo voy a superar y por mucho, porque seguiré lanzando un año más. Mi brazo está fuerte y yo nunca me doy por vencido. Soy un pícher luchador”, indicó Raudez, mientras estaba sentado en una esquina del dogout reflexionando del pasado reciente, a la orilla de la historia que será recordada en los libros del beisbol nacional.
Ese duelo lo ganó Freddy Corea con labor de seis entradas para una carrera y salvó Jason Aburto, mientras que en el segundo desafío Granada ripostó 4-2, con triunfo de Gabriel Veliz y derrota para Herald Báez y salvó Cairo Murillo.
MÁS RESULTADOS
Por su parte, el conjunto de los Dantos venció en la doble programación a Boaco. El primer duelo terminó 9-1, con triunfo de Henry Córdoba y revés para Claudio Jarquín, lanzador que había brillado ante los costeños.
Mientras a segunda hora, el duelo fue más cerrado pero hacia el mismo destino 5-3. Ganó Eduardo Cáceres y perdió José Martínez.
En otro escenario, Madriz y Zelaya Central dividieron ayer. A primera hora ganaron los Gigantes 2-1, con triunfo de Nelson Martínez y derrota de Donald Zelaya.
Madriz aunque es un conjunto de la parte de atrás de la tabla, respondió ganando 5-2 el segundo partido de la serie, con Rudys Cárcamo en la lomita, obteniendo una merecida victoria.