La producción de carne y leche se ha duplicado en los últimos diez años. Aunque las cuentas nacionales separan carne, despojos, vísceras, leche fluida, subproductos lácteos, ganado en pie y otros, todos los productos salen de las mismas vacas. Sumados, son la principal fuente de proteínas de los nicaragüenses y, por otro, lo que se exporta, se ha convertido en el principal rubro de exportación, generando cerca de mil millones de dólares en 2014. Si la producción de carne y leche se ha duplicado con los bajos indicadores de productividad, no queda de otra de lograrlo más que duplicando el tamaño del hato. Se puede especular que la matanza se está incrementando enviando más vientres al sacrificio y que por ende estamos descapitalizando el hato. No obstante, si la producción de leche está en franco crecimiento, no hay duda que la cantidad de vacas paridas y por tanto de vientres totales están en aumento.
Otro factor indicativo de la tendencia del tamaño del hato es el soporte de inversiones. En los últimos diez años han entrado en operación 35 plantas procesadoras de lácteos, certificadas y que operan bajo inspección gubernamental; y tres subastas ganaderas. Sumadas, en los últimos seis años, las inversiones ganaderas alcanzan cerca de 300 millones de dólares, según estudio hecho por el suscrito en consultoría a FAO en el 2013. A esto hay que agregar unos 150 millones de dólares por la construcción de dos nuevos mataderos (Sukarne en fase final y el de Albalinisa-Coreanos en el Rama en construcción) y la planta procesadora de LALA en San Benito.
¿Será que estas empresas realizan inversiones a ciegas, sin estudios de prefactibilidad y sin el soporte profesional que les asegure la recuperación de inversiones y la rentabilidad necesaria? ¿Será que vienen para salvar a la ganadería de una crisis? En este contexto más parece que las oportunidades de negocio para la transformación de una producción ganadera en pañales pero con gran potencial de producción, con los altos precios internacionales están a la vista.
Más del 60 por ciento de la producción de leche todavía se transforma artesanalmente y en la infraestructura existente de procesamiento, de pequeña a mediana escala, los costos fijos son relativamente altos y se encuentran en desventajas competitivas con empresas de gran escala. Por otro lado, existe un gran espacio de la riqueza, que se está quedando en el acopio, en la intermediación y en donde procesos de articulación vertical de la producción entre plantas y productores seguro que van a buscar como eliminarlos, para beneficio de ambos.
Por otro lado, cerca del 30 por ciento de la matanza se realiza en rastros municipales de pequeña escala, donde una buena parte de los productos y subproductos se desperdician. En la matanza industrial, ciertas ineficiencias de alta relevancia aún persisten. Nicaragua es uno de los pocos países donde todavía no existe la clasificación de canales de res por calidad. Igual le pagan a un productor por un novillo de dos años que por un buey de ocho años, aunque su carne sea muy dura. En tiempos del General, los mataderos industriales habían comenzado a pagar mejor por los novillos de 2-2 ½ años con pesos de 400 kilos, de carne suave y de mayor precio en mercados preferenciales. Los precios del ganado al productor no toman en cuenta la calidad de la materia prima. ¿Podremos llegar a mercados preferenciales con la estructura actual de procesamiento? O será que los mataderos instalándose van hacia eso. Sukarne ya tiene sus propios corrales de engorda donde la prioridad no es comprar novillos terminados de no muy buena calidad. Ya tiene 20,000 novillos en engorda en inventario y van hacia los 50,000; lo que significa unos 130,000 novillos anuales menos disponibles para el resto de mataderos. Los Albalinisa-Coreanos vienen con la misma lógica, con otros 100,000 novillos amarrados en integración vertical, lo que significaría unos 250,000 novillos menos (casi el 50 por ciento del total) que no estarían disponibles para las plantas tradicionales. Igual está sucediendo con la leche y lo que estamos vislumbrado son procesos de transformación de producción y procesamiento donde los menos competitivos van a quedar fuera y el negocio va a ser aprovechado por los que tengan unidades más eficientes.
El autor es ganadero, zootecnista con una maestría en Economía Ganadera de Oregon State University. Exdecano de Producción Animal de la UNA y consultor en ganadería de organismos internacionales.
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