Alfredo Barnechea

El fin del mito del chavismo

Durante 15 años, el chavismo compitió por el alma de América Latina. Encandiló a parte del continente. Pero ahora es claro que Venezuela está en bancarrota y que el régimen de Maduro es llanamente una dictadura.

Las soluciones de Chávez eran un mito. Su socialismo bolivariano un fiasco.

Eso pese a que, desde el 2002, entraron a las arcas de Venezuela un trillón de dólares (seis economías peruanas). Y sin embargo, aparte de la crisis económica, con desabastecimientos generalizados, Venezuela está además severamente endeudada. Desde el 2005, China, nadando en reservas internacionales, prestó 119 billones de dólares a América Latina. 56.3 billones fueron a Venezuela, que tiene que entregar por lo menos 450,000 barriles diarios a China.

Quizá no sea inútil recordar cómo llegó Chávez al poder. Desde 1959, Venezuela tuvo básicamente un sistema bipartidista, con Acción Democrática y Copei. La economía venezolana estaba “petrolizada”. Juan Pablo Pérez Alfonso, el padre de la OPEP, dijo al final de sus días que el petróleo era “el excremento del diablo”. Embriagados por ese olor, su sistema político se oligarquizó. La gente se sintió excluida. Su país era rico, pero la mayoría de ellos eran pobres. ¿Quién se había robado la riqueza? La respuesta parecía casi obvia: los políticos. Sobre esas creencias apareció el ángel vengador, disfrazado de militar revolucionario.

Su ideología era un compacto confuso, con elementos de antimperialismo, populismo, nacionalismo (siempre pariente cercano de los populismos) y, cómo no, caudillismo.

Había nacido en los llanos, como Páez, el llanero mandón de comienzos de la república. Mientras Colombia tuvo desde el principio, desde Santander, una tradición de legalidad, una prosapia de doctores, Venezuela tuvo una tradición de mandones. Esto era un componente del chavismo. Desde el día uno de su “revolución bolivariana”, ADN del chavismo, como lo demostraron tempranísimo sus arreglos constitucionales, llevaba implícito la concentración de poderes, la militarización, el desprecio a los opositores, y el control de la prensa, por “plomo o plata”.

Un elemento sin embargo nuevo a esa tradición sempiterna de mandones, y a cualquiera de sus precedentes populistas, fue su alianza con la Cuba de Fidel Castro. Los cubanos le proveyeron del “software” político (y de inteligencia militar) para perpetuarse en el poder.

Castro tuvo siempre a Venezuela como un eje de todas sus políticas. He dicho en mi último libro que soñó en una alianza cubano-venezolana desde 1959, un poco como la RAU de Nasser era una alianza sirio-egipcia como núcleo duro del mundo árabe. Fracasó con Betancourt, pero 35 años más tarde, y justo cuando lo habían abandonado sus protectores rusos, después de Gorbachov, encontró a Chávez. El subsidio venezolano a Cuba ha sido mayor que todo el subsidio de la época soviética de 1960 a 1985 (ambos despilfarros, dicho sea de paso, mayores que el Plan Marshall, que reconstruyó Europa después de la segunda guerra).

Cuba se enfrenta hoy a la realidad que Venezuela no podrá seguir subsidiándola eternamente. Asimismo, su nueva relación con Estados Unidos será a largo plazo económicamente más importante, y por tanto neutralizará el compromiso cubano con los restos del chavismo.

Una gran parte de la izquierda latinoamericana, que se había quedado huérfana luego de la caída del Muro de Berlín y el colapso del comunismo, se agarró de las manos del “nuevo” paradigma chavista. A diferencia de la izquierda chilena, que había descubierto los valores del mercado y la democracia representativa, o aún la amalgama de la izquierda brasileña que había unido la globalización a la inclusión social, esta neoizquierda no era sino la vieja izquierda arcaica de Latinoamérica. Sólo que con abundantes petrodólares para sus aparatos. Esos petrodólares llegaron también, y casi desde el comienzo, a los impostores españoles de “Podemos”.

El encarcelamientos de Leopoldo López y Antonio Ledezma, y de centenares de otros opositores, es  inaceptable. Y una vergüenza la conducta de la mayoría afónica de los  gobiernos latinoamericanos ante esos atropellos (como ante las políticas contra la prensa del régimen de Maduro). La Unasur se lleva la palma en esa ignominia. Por eso, es extraordinaria la decisión del expresidente español Felipe Gonzáles de asumir la defensa de López y Ledezma y de los opositores injustamente en prisión.

Perú tiene que estar especialmente alerta. El descrédito generalizado de nuestra clase política se parece mucho al escenario de los orígenes del chavismo. Alberto Vergara escribió, con su habitual perspicacia, que el régimen venezolano es una mezcla del primer García (y su irresponsabilidad económica) y el segundo Fujimori (y su autoritarismo corrupto). Una oferta de presunta mano dura, más populismo fácil, siempre es un peligro. Pero lo que no funcionó en Venezuela, con petróleo, funcionaría aquí aún menos sin él.

El Perú, como está organizado, no funciona. La buena macroeconomía y la apertura comercial, no bastan. Necesitamos resolver nuestra crisis de representación. Necesitamos otro Estado. Cerrar brechas históricas entre regiones.

Nada de eso es posible con “más de lo mismo”, como en los gobiernos de Toledo, García y Humala. El “piloto automático” es una equivocación. Necesitamos un cambio profundo. Pero una revolución en libertad.

©FIRMAS PRESS.
El autor es politólogo peruano.

Opinión chavismo Opinion archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    La Robolucion Cubana se alimento siempre de Prestamos, Donaciones, Negocios Fraudulentos, Trafico Humano, Trafico de Drogas y muchos otros Delitos Internacionales, los cuales fueron apadrinados o solapados por algunos paises Latinos simpatizantes de las Sinverguensuras de los Castro.

  2. Hace 11 años

    Se quedo cortito hablando de las deudas de Venezuela. Chavez le compro a Ru
    sia $15.5 billones en armas, y despues se murio dejando al pais ahogado en
    deudas. Despues vino maduro y compro a la China aviones, mas deudas:$5 billones dls. Luego el precio del petroleo se desplo
    ma. Con que van a pagar tantas deudas? Sepa Judas.

  3. Hace 11 años

    El chavismo funciono en su momemto economico, petroleo a buen precio. pensar y creer que los gringos chinos o Maduro nos ban a sacar del subdesarollo es eser ilusos. solamemte nosotros y nadie mas podemos salir adelante.Cristo el solo aparto la piedra que tenia emsima de su sepulcro. y Resucito.

  4. chester membreño palacios
    Hace 11 años

    ya viene llegando como dice la famosa canción libertaria del cubano willy chirino, ya viene llegando la libertad y la democracia a Nicaragua, los días del castro-chavismo están contados

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