La escuela de música Sones Segovianos ha logrado realizar tres promociones de niñas y niños. W. ARAGÓN/LA PRENSA.

Promocionan a menores en escuela de música

Doña María José Barrantes se mostró muy emocionada y contenta cuando su pequeño hijo Cristian Gabriel Zeledón Barrantes, quien padece de Síndrome de Down, se promocionó junto a otros 34 niños y niñas más en el curso de iniciación de música de la Escuela de Sones Segovianos de la ciudad de Estelí, donde los menores aprenden a tocar la guitarra, la flauta dulce, el violín y otros instrumentos musicales, además del baile, el canto y la pintura.

“Esta escuela de música está autorizada por el Instituto Nicaragüense de la Cultura de Nicaragua, y en ella ayudamos a la niñez a aprender a dominar el arte de la música y el uso de los instrumentos”, Hannah Curtels, directora de Sones Segovianos en Estelí.

Doña María José Barrantes se mostró muy emocionada y contenta cuando su pequeño hijo Cristian Gabriel Zeledón Barrantes, quien padece de Síndrome de Down, se promocionó junto a otros 34 niños y niñas más en el curso de iniciación de música de la Escuela de Sones Segovianos de la ciudad de Estelí, donde los menores aprenden a tocar la guitarra, la flauta dulce, el violín y otros instrumentos musicales, además del baile, el canto y la pintura.

“Me siento muy orgullosa de que mi hijo recibió su diploma del curso de iniciación musical, porque ese era su mayor sueño, aprender a tocar instrumentos como la flauta. También ha sido un gran reto logrado por él porque padece del Síndrome de Down, y a pesar de eso este curso le está ayudando a desarrollar mejores habilidades”, afirmó María Barrantes.

Entre los 35 niños y niñas que se promocionaron en días recientes en la iniciación del curso de música estaban los hijos y sobrinos de Leopoldo Urrutia Aráuz, hijo del desaparecido cantautor y recopilador de la Polka Regional en Estelí, don Felipe Urrutia, quien falleció este año. “La herencia artística que nos dejó nuestro padre la estamos poniendo en práctica e inmortalizándola con la nueva generación de hijos, sobrinos y nietos”, dijo Leopoldo Urrutia.

Hannah Curtels, directora de Sones Segovianos en Estelí, explicó que la niñez, algunos con capacidades especiales, que ingresan a esa escuela tienen que pasar por el curso de iniciación que consiste en el aprendizaje de técnicas básicas de la teoría musical, clases de técnica vocal, vocalización y canto, para después especializarse en guitarra, flauta dulce, violín y otros instrumentos musicales.

“Es como un boleto para seguir en la escuela. Ellos tienen que aprobar este curso para después especializarse en otros instrumentos”, expresó Curtels, quien explicó que entre los más de 50 niños y niñas que tienen en el curso están también menores con capacidades diferentes.

La Escuela de Música “Sones Segovianos” forma parte de un centro denominado Cooperativa Cristen King, el cual está ubicado a la entrada norte de la ciudad de Estelí, y cuenta con el apoyo de la Fundación Superemos.

En ese centro, además de impartirse clases de música, danza folklórica y pintura, se desarrollan cursos de costura, computación, metal mecánica, vivero de plantas ornamentales, medicinales y frutales.

Hannah Curtels, directora de Sones Segovianos en Estelí, quien es de nacionalidad holandesa, explicó que en el caso del curso de música el costo es de unos 400 córdobas mensuales, “pero el 95 por ciento de los estudiantes están siendo becados por el apoyo financiero que brinda la Fundación Superemos, una organización nicaragüense”, apuntó al final.

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