El pasado sábado en la edición de LA PRENSA trascendió la noticia de que desde hace varios meses tres cooperativas de transporte, con la aprobación del alcalde municipal de Altagracia, Orlando Meza, se han dado a la tarea de esquilmar a los turistas con el cobro de veinte córdobas cada vez que transitan hacia el volcán Maderas en el empalme de El Quino.
Según me confió un amigo de Ometepe que me pidió que no lo identificara por razones obvias, los cobradores de peaje contra los turistas llevaban un chaleco fluorescente, como el que usan los policías en los retenes, con las letras en inglés pintadas con un crayón azul, que se leía “Checkpoint”, que quiere decir puesto de control militar y tradicionalmente se usaba en sitios como Berlín, cuando Alemania estaba dividida, para controlar el tránsito de Berlín Oriental a Berlín Occidental.
Los cobradores, o mejor dicho esquilmadores de turistas, les daban un boleto válido por un día en el que se estipulaba que el cobro de veinte córdobas “es obligatorio, un porcentaje de esta contribución servirá para apoyar proyectos sociales, como para mantenimiento de caminos de la isla y el proyecto no más basura en Ometepe”, bajo el lema Comprometidos con la responsabilidad social empresarial.
Es decir, estas cooperativas sustituyen al MTI y Banco Mundial en cuanto a la reparación de caminos y a la misma Alcaldía Municipal de Altagracia, que es la responsable de velar por el medio ambiente y la basura.
Este gobierno, desde un inicio en su primer período, adoptó una medida muy sana, que fue elogiada en su momento, que fue levantar el cobro de peaje a los balnearios y centros de diversión, no obstante, hay algunos alcaldes que se han disparado encontrando un blanco fácil en los turistas.
No se puede ni se debe permitir el cobro de peajes en los municipios, no importa para que fines. Eso es inconstitucional ya que atenta con el principio de la libre movilización, y en contra de la Ley de Zonas Costeras que garantiza el acceso de toda la población a las playas del país.
Dos ejemplos más: La Alcaldía de San Jorge desde hace años cobra diez córdobas a los “cheles” que pasan la malla en el Puerto de San Jorge para tomar el ferri hacia Ometepe y la de Cárdenas cobra un dólar o su equivalente a los turistas que visitan este municipio. Un amigo me relataba que una vez vio al cobrador seguir a un turista chele y tocarle la espalda para decirle que no había pagado los diez pesos.
El turista debe pagar cuando se dan dos condiciones: cuando recibe un servicio o un bien y además debe tener la opción de no pagar o buscar a otro prestatario, pero no se le puede cobrar por transitar por una carretera. Aparte de que ello atenta contra la gallinita de oro, que es el turismo y la buena imagen de Nicaragua, es discriminatorio. No puede haber un impuesto o cobro específico contra el turista.
En Nicaragua aún no existe una carretera que tenga un peaje aprobado por el MTI y por la Asamblea Nacional, pero en caso de que existiera en un futuro, tal como se habló de la costanera, el usuario debe tener una vía alterna para movilizarse a como se acostumbra en otros países.
Por otro lado, la responsabilidad social empresarial, nada tiene que ver con la irresponsabilidad de esquilmar el bolsillo de los turistas sin darles nada a cambio. Hay personas que les venden artesanías, les ofrecen transportarlos a un determinado sitio, les sirven de guías turísticos, les sirven en un restaurante, o les montan un show cultural típico, lo cual es perfectamente legítimo y es una manera correcta y universal de entender lo que es el turismo.
No importa que tan buenas hayan sido las intenciones de las tres cooperativas que tuvieron esta “genial” idea de cobrarle a los turistas por visitar los atractivos del volcán Maderas, lo cierto es que ha sido contraproducente porque los turistas, sean nacionales o extranjeros, se llevan una mala imagen del “Oasis de Paz”, que opaca todo lo bueno que hacen los genuinos prestadores de servicios turísticos.
El autor es diputado de la Bancada Alianza PLI y Presidente de la Comisión de Turismo de la Asamblea Nacional.