José Luis Medal y Humberto Belli, en recientes artículos deliberan sobre si el cristianismo ha sido una religión positiva o negativa para la humanidad.
La palabra cristianismo viene del griego que significa ungido; en los rituales religiosos es el proceso de untar substancias a las personas para darles poderes divinos.
Los científicos clasifican al homo sapiens —hombre sabio—, en la clase Mammalia —productores de leche—, infraclase Placentalia o euterios, del griego —verdaderas bestias—. Los placentarios nos originamos hace millones de años, somos unas cinco mil especies.
Si existe una autoridad que es indefectible para todos los seres vivientes es la naturaleza. Todos los días, el sol sale al este y duerme en el oeste, a los placentarios nos engendran, gestamos en el vientre materno que genera una placenta con un cordón umbilical e inicia la vida mantenida con la leche materna. ¿Cómo se iniciaron estos ciclos? Nadie sabe.
La naturaleza nos dotó del instinto de supervivencia, camino que se inicia con la ayuda de los mayores, de la comunidad y el esfuerzo individual. En ese camino lo que debe prevalecer es la ayuda mutua para todos sobrevivir en armonía y felicidad. Es ley natural.
De esas cinco mil especies el hombre es el único que tiene creencias religiosas, ¿tiene esto sentido?
Si para sobrevivir requerimos de la ayuda de los mayores, los líderes religiosos deberían tener el mismo objetivo: vivir feliz y ayudar a los demás. En el cristianismo no ha ocurrido así.
En 1478, el papa Sixto IV autorizó la inquisición española —un período de 364 años—, con la que se perseguía a los herejes, los culpables —sin derecho de defensa—, eran encarcelados, ahorcados o quemados.
Por 1520, el papa fue cuestionado por Martín Lutero, quien argumentaba que vender indulgencias era incorrecto, los religiosos vendían reducción de la pena por los pecados ya perdonados, a cualquier persona o a sus parientes muertos que permanecían en el purgatorio. Lutero propuso reformas, fue excomulgado y fundó el protestantismo.
En 1542, el papa Pablo III estableció la inquisición romana con el objetivo de combatir el protestantismo, institución infame por su “Índice de Libros Prohibidos”. Durante cuatrocientos años se prohibieron publicaciones que contenían pensamientos e investigaciones de personas eminentes, las cuales eran consideradas amenazas para la fe. La cantidad de libros prohibidos fue de unos cuatro mil. Una muerte intelectual.
Eckhard Tolle, en su libro Una nueva tierra —una lectura indispensable—, dice: “Nadie conoce las cifras exactas porque no hay registros de la época, pero parece que durante un período de trescientos años, el Tribunal de la Santa Inquisición torturó y asesinó entre tres y cinco millones de mujeres. Esa institución fue fundada por la Iglesia católica para suprimir la herejía. No hay duda de que, junto con el Holocausto, ese período se nos presenta como uno de los capítulos más sombríos de la historia de la humanidad (…)”.
Thomas Paine, en su libro La edad de la razón , refiere: “Algunos cristianos sostienen que el cristianismo no se estableció por la espada, pero, ¿a qué período se refieren? Desde luego que 12 hombres no podían empezar con la espada, no tenían el poder; pero tan pronto como los que profesaban esta religión fueron lo bastante fuertes, usaron la espada igual que la hoguera (…). La maldad más detestable, las crueldades más horrendas y los mayores misterios que han afligido a la raza humana se originaron en la religión”.
Es conveniente conocer la obra de Karlheinz Deschner, Historia criminal del cristianismo —10 tomos—, así como la acusación de Friederich Nietzsche al cristianismo.
Creer que el cristianismo es la creencia que más ha contribuido a humanizar al mundo es desconocer la historia. Es lo contrario; yo comparto la opinión de Medal.
El autor es empresario y autor del libro ¡La gran pregunta ¿Por qué los hispanos son pobres?
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