Choferes del transporte público de la colonia Divino Paraíso, en Tegucigalpa, Honduras, condenaron ayer el doble crimen de dos colegas transportistas el miércoles y suspendieron sus labores en protesta por la ola de violencia que los azota.
Uno de los manifestantes, quien no se identificó, dijo a periodistas que el paro es una forma de protestar contra “la falta de protección” al servicio de transporte público.
La huelga inició a las 7:00 a.m. y no dejaron claro por cuánto tiempo la mantendrán, por lo que cientos de capitalinos tuvieron que caminar o viajar en taxi u otros vehículos hacia sus centros de trabajo.
Edward Estrada y Jovel García, conductor y ayudante, respectivamente, de una ruta de microbuses, fueron hallados muertos el miércoles en la noche en las inmediaciones del cementerio Divino Paraíso, informó la Policía Nacional.
Las víctimas, quienes fueron asesinadas a tiros por sujetos desconocidos, al parecer habían sido secuestradas el miércoles, según el informe policial.
Las primeras hipótesis de las investigaciones sostienen que el crimen pudo ser provocado por la negativa del conductor a pagar el “impuesto de guerra” que les cobran dos pandillas enemigas.
Autoridades y organismos de derechos humanos han señalado que la mayoría de los crímenes contra transportistas tienen vínculos con las pandillas que extorsionan a choferes y empresarios del servicio de transporte, a cambio de no asesinarlos.
36 miembros del transporte público, entre choferes y ayudantes, han sido asesinados en lo que va del 2015, en Honduras, donde la violencia deja un promedio diario de 13 homicidios en lo que va del año, según las autoridades.
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