Alexis Argüello ha permanecido en el tiempo, sea cual sea el deportista de moda. Protagonizó combates que marcaron diferencia y materializó hazañas que lo convirtieron en astro y luego en ídolo, atesorado profundamente en el sentimiento popular de los nicaragüenses.
Y todo comenzó en una noche de noviembre en Inglewood, California, justo donde el próximo 16 de mayo peleará Román “Chocolatito” González, lo mejor que ha pasado por los entarimados pinoleros, desde los días en los que Argüello azotaba en la categoría ligero.
González, un peleador de alto nivel, espera desplegar todo su catálogo de habilidades para atrapar la victoria ante el guerrero azteca Edgar Sosa, y a la vez, dejar la mejor impresión posible ante un mercado que no conoce a fondo su especial talento.
“Chocolatito” no es Argüello, pero sin duda, es lo más cercano al boxeador de Monseñor Lezcano que atrapó tres coronas y el respeto del mundo, mientras colocaba a Nicaragua en el mapa deportivo del orbe. Román es una buen aproximación a Alexis, pero bien pulida y muy vistosa.
Y Sosa, peleador que no se echa hacia atrás ante ningún oponente y que no anda con especulaciones, parece el apropiado para que Román se luzca y eleve sus acciones en esta primera presentación a través de HBO, con lo que conseguirá una gran exposición mundial. Así que debe esforzarse para dejar la mejor impresión posible.
Y combatir en Inglewood, donde se comenzó a escribir la historia de Argüello, debe tener gran valor simbólico para “Chocolatito”, su más ferviente admirador.
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