“Me fui jovencita, tenía 20 años, para una vida más libre, con más comida, más ropa, más zapatos… tú sabes, la economía en Cuba estaba muy mala. Pero esta es mi familia y esta es mi tierra”, expresó Bárbara Roque al llegar al Aeropuerto José Martí, de La Habana, desde Estados Unidos, el martes en la noche. Su historia se suma a decenas de reencuentros familiares tres meses después del anuncio del restablecimiento de relaciones entre ambos países. Ese día se reanudaron los vuelos directos entre Nueva York y La Habana, que serán semanales. La conexión se suma a las restablecidas en los últimos días desde otros puntos de Estados Unidos como Cayo Hueso o Nueva Orleáns (después de 57 años).
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