La evaluación actuarial del régimen de Seguridad Social da elementos para el análisis de su viabilidad a largo plazo. Con información para los tomadores de decisiones y analistas a fin de realizar ajustes necesarios que aseguren la viabilidad financiera y actuarial del régimen en el largo plazo. Debe establecer la situación financiera actual de un régimen y su proyección, y da elementos para evaluar con las tasas de contribución actuales, los beneficios y el sistema de financiamiento establecido. Ayuda a identificar las causas que originan los desequilibrios financieros y actuariales presentes o futuros, y es un instrumento que asesora a las autoridades para tomar las medidas necesarias y preservar o restablecer el equilibrio del régimen.
Mi idea original era explicar las razones financieras aplicables a los estados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), pero, un artículo publicado recientemente en este Diario me obliga a conceptualizar los errores que se cometen al aplicar los análisis diseñados para empresas comerciales, pero es necesario aclarar que lo primero que debe hacerse es verificar si los estados financieros están debidamente certificados por contadores autorizados de prestigio internacional que no es el caso del INSS que fue declarado inauditable hace más de veinte años.
Las cifras que presenta el Banco Central de Nicaragua (BCN) son iguales a las del INSS y ambas instituciones no hacen ajustes ni hacen preguntas como: ¿Cómo se registra la facturación total del INSS, las reservas establecidas para las cuentas incobrables, la deuda total del Estado, las cuentas de cobro judicial?
La Norma Internacional de Contabilidad (NIC) número 26 explica la forma como deben presentarse los Estados Financieros de una institución de este régimen, que parece no ser conocida por los altos funcionarios del INSS y menos por los expertos analistas del BCN que no se atreven a hacer pequeños ajustes pues solo los verdaderos contadores, que todavía existimos y leemos las NIC y las NIIF y muy pocos nos atrevemos a mencionarlas o criticar su falta de aplicación.
El déficit actuarial del INSS de acuerdo al informe proporcionado por Melinsky y asociados, Actuarios Internacionales hoy criticados por personeros del gobierno que no dan crédito a sus informes, indicaba que el déficit actuarial era de 1,800 millones de córdobas a diciembre del 2003, para esa fecha el INSS tenía la obligación de reflejar en efectivo, en valores, activos realizables, una suma aproximada a esa y solamente rondaba en diez mil millones de córdobas. Si bien esta cifra constituye un pasivo contingente indica que si el INSS hubiera sido liquidado en diciembre del 2004 no habría podido cancelar las obligaciones con sus asegurados.
Mi conclusión es que para una institución de este tipo el análisis actuarial tiene mucho mayor peso que el análisis financiero pues no son mutuamente excluyentes, el análisis financiero ayuda a corregir las deficiencias encontradas por el análisis actuarial y llevar a la institución a la protección de los trabajadores nicaragüenses.
Aprendí de mi profesor de Administración I que hay que buscar o elegir al hombre adecuado para el puesto adecuado, hoy más que nunca la administración del Estado necesita dar el salto cualitativo para llegar al cumplimiento de esta norma, pues los actuales ejecutivos del Estado ni son las personas adecuadas ni están en el puesto adecuado, debe entenderse que no se señalan los errores con ánimo de derrocar al gobierno sino para ayudarles a tener una buena administración, esa es la idea que he expresado en todos mis artículos pero desgraciadamente el partido de gobierno solo ve enemigos en donde solo hay voluntad y deseos de ayudar.
El autor fue Auditor General del Banco Central de Nicaragua y Consultor de la Superintendencia de Pensiones – [email protected]