La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó este 16 de marzo a la población de Nicaragua a unir esfuerzos contra el chikungunya en el país centroamericano, donde se han reportado más de 4,100 casos desde que la enfermedad se detectó en julio pasado.
«Yo haría un llamamiento a la población, a que nos unamos a los esfuerzos comunitarios para que podamos controlar la transmisión de la enfermedad», dijo la representante de la OPS en Nicaragua, Socorro Gross, en declaraciones a los medios.
Nicaragua ha reportado un total de 4.110 casos de chikungunya acumulados desde el 9 de julio pasado.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud (Minsa) no ha reportado ninguna persona en estado grave o fallecida a causa del virus del chikungunya.
«Los casos en Nicaragua están bastante controlados, los esfuerzos del Gobierno están siendo apoyados por nuestra organización. El plan es adecuado», sostuvo Gross.
Dicho plan consiste en mantener de manera constante una campaña de eliminación de mosquitos y erradicación de criaderos.
No obstante, existe una población «susceptible» porque el chikungunya es una enfermedad «nueva» en el continente americano, donde habrá que convivir con la misma, según explicó la representante de la OPS.
El chikungunya es transmitido por el mosquito aedes aegypti, el mismo que transmite el dengue, y que además en Nicaragua es uno de los más comunes.
La coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, informó hoy de que del 9 al 15 de marzo de este año, se procesaron 91 pruebas de chikunguña, de las cuales 50 dieron positivas.
Por otro lado, los casos de dengue han disminuido, según dijo Murillo, «85 casos de dengue llevamos (2015), contra 458 del año pasado».