Oscar Membreño, Raquel Gómez, Jessica Kloner e Ingrid Massoud, forman el Teatro Cadejo que ha llevado a los escenarios obras teatrales de autores nacionales. LAPRENSA/LISSA VILLAGRA

El Cadejo en las escenas del teatro

[doap_box title=»Músico» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]“Extrañamente yo inicié como guitarrista en la Universidad Politécnica”, dice Oscar Membreño; pero Marina Obregón, directora del departamento de cultura, lo enamoró para el teatro universitario. “Él es ahora un buen actor, además es músico y diseñador con talento”, reconoce Obregón, quien lo dirigió en obras como  El pollo de los tres, […]

[doap_box title=»Músico» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]“Extrañamente yo inicié como guitarrista en la Universidad Politécnica”, dice Oscar Membreño; pero Marina Obregón, directora del departamento de cultura, lo enamoró para el teatro universitario.
“Él es ahora un buen actor, además es músico y diseñador con talento”, reconoce Obregón, quien lo dirigió en obras como  El pollo de los tres, cuento de Fernando Silva, en que hacía el personaje de un campesino.
Luego en la obra El Güegüense, actuó como el Escribano real, y cantó unos textos.[/doap_box][doap_box title=»Mujeres en la actuación» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La presencia de la mujer en el teatro nicaragüense es alta —dice Ingrid Massoud— porque vamos a la vanguardia, porque somos más sensibles y emprendedoras; y basta recordar a Pilar Aguirre y Socorrito Bonilla”.
La primera actuación que recuerda fue de la mujer samaritana, que escenificó en la Pasión de Cristo, en el Colegio La Salle cuando todavía era una estudiante de quinto año. En el 2012 participaron con el cortometraje  Un paso al amanecer.
Otras de las integrantes de El cadejo es Virginia Sevilla; lleva más de ocho años en el quehacer teatral. Ha participado con el grupo de teatro de la UNAN-Managua, en la obra De la Calle; con el grupo Dragos como actriz invitada en Hágase la mujer, y  Quema, quema y no tiene fuego. Su reciente aparición fue en escena en la película La pantalla desnuda.La diseñadora escénica Raquel Gómez es la nueva invitada del grupo El Cadejo; graduada en el Instituto Superior de Artes de La Habana, su tesis de graduación fue fusionar las obras de Harold Agurto,  Salgamos una vez más a escena y  Mírame a los ojos. [/doap_box]

El Cadejo se definen como un grupo independiente y apasionado por las nuevas historias del teatro nicaragüense y contemporáneo; y como muestra  de ello han estrenado dos piezas dramáticas: Salgamos una vez más a escena, y Mírame a los ojos, del dramaturgo Luis Harold Agurto.

Ambas cuentan la vida de los artistas en dramas, dirigida por la actriz Jessica Kloner, de Argentina, y volverán por segunda vez al escenario en la Muestra Nacional de Teatro a realizarse del 23 al 29 de marzo, en la celebración del Día del Teatro. Estas obras fueron escritas a la memoria de la primera dama del teatro Pilar Aguirre.

Este grupo, El Cadejo, se dio conocer la primera vez con la tragicomedia Fin de siglo, también de Harold Agurto; cuenta la historia de un escritor que ve la vida como teatro y de su decepcionada esposa. Entonces actuaron Virginia Sevilla y Róger Aburto.

Inicialmente se llamaron Jaruna (Jóvenes Artistas Reunidos en el Arte). Otro nombre que se le habían ocurrido ponerle era “La Secta”, por lo oscuro o gótico, recuerda por su parte Ingrid Massoud; también se unieron al grupo Oscar Membreño y Eduardo González. También ha llevado a escena la comedia Los sordos, de Harold Agurto.

ENTRE ACTOR Y DIRECTOR

Estos jóvenes han sido dirigidos en diversas obras por maestras como Alicia Pilarte, Evelyn Martínez, Marina Obregón y recientemente por Jessica Clonar.

“Todo en la vida es un escenario donde todos actuamos”, dice Clonar, actriz y artista visual de Argentina.

Su enfoque de dirección, explica, es de retroalimentación, contrapropuesta y diálogo entre actor y director.

Evelyn Martínez también los dirigió en el monólogo  Antes del desayuno, del dramaturgo norteamericano Eugene O’Neill; actuaron Ingrid Massur y Oscar Membreño; esta obra se presentó en el auditorio Salomón de la Selva de la UNI, Alianza Francesa y Festival de Teatro UCA, en  2014.

Alicia Pilarte fue maestra de Virginia Sevilla e Ingrid Massur cuando fueron estudiantes en la Escuela Nacional de Teatro.

El año pasado dirigió a Massoud y Oscar Membreño en la obra Destino manifiesto, del dramaturgo Alfredo Valesi.

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