En LA PRENSA del pasado 18 de febrero se publicó el artículo referido, el cual no aporta información histórica significativa a la que ya se tiene conocida de Sandino, sino que se centra en revisar momentos de la vida de este, y a presentar anécdotas relatadas por ciudadanos de Niquinohomo que fueron entrevistados al respecto. Esto no tendría mayor trascendencia, si no fuera por el hecho de que en el artículo se presentan acontecimientos que distorsionan la auténtica historia de Sandino, se repiten errores y se introducen sucesos que contradicen las versiones que los historiadores consideran reales por estar estas debidamente documentadas.
En el artículo se recurre como fuente de información aceptable al libro biográfico de Sandino titulado Maldito país , escrito por José Román, lo cual constituye un riesgo, dada la vocación “novelística” del autor. Por ejemplo, el altercado entre Sandino y Dagoberto Rivas, que según Román, se debió a los supuestos amoríos que Sandino sostenía con una hermana de Dagoberto; y el apresamiento de Sandino y su madre Margarita por una supuesta deuda, no son confiables dado que estas versiones no están históricamente verificadas. Es más, primos hermanos de Sandino, como lo fueron Rosita Norori Sandino y Adalid Calderón Zambrana, ya fallecidos, siempre negaron que estas historias fueran verdaderas.
Igualmente, estos negaron que doña Margarita fue “cortadora de café”. Asimismo ellos rechazaron que Augusto fuera discriminado por doña América Tiffer, esposa de don Gregorio Sandino y madre de Sócrates. Al respecto, estos primos de Sandino afirmaban que al contrario, Augusto recibió un trato similar al de su medio hermano Sócrates y que prueba de ello es que ambos recibieron la Primera Comunión juntos, e iban igualmente vestidos. Evidencias de que Sandino no guardaba ningún resentimiento hacia doña América, sino que la trataba en forma amable y respetuosa, pueden encontrarse en las cartas que Sandino enviaba a doña América y a don Gregorio. En una de ellas, fechada el 13 de julio de 1926, suscrita en San Albino, Nueva Segovia, Augusto se dirige a doña América en estos términos: “Mi estimada madrastra, reciba por medio de la presente el sincero saludo de su entenado que no la olvida”, y se despedía de ella escribiendo: “Usted reciba el corazón de su entenado que la estima”.
Al contrario de lo que se afirma en el escrito referido, Sandino nunca estuvo en EE. UU. A raíz de su altercado con Dagoberto Rivas, Sandino viajó a Honduras y México, y no volvió a Niquinohomo, sino hasta después de firmados los acuerdos de paz con el presidente Sacasa en 1933. Debe señalarse que las visitas de Sandino a Niquinohomo eran breves y reservadas, llegaba en el día y se quedaba a dormir ahí. Por cuestiones de seguridad no acostumbraba efectuar visitas a amigos y parientes en su pueblo, sino que aceptaba las visitas de estos en casa de don Gregorio. Por lo tanto, la visita que presuntamente efectuó a la casa de su excuñado Orlando Zambrana Báez y el paseo a caballo en las calles de Niquinohomo, deben ser vistos con reserva.
Lo demás que se narra en el artículo referido acerca del enamoramiento en los cafetales de don Gregorio y doña Margarita y el machetazo que Sandino le propinó a un gato, lucen más como el producto de la fértil imaginación de los autores de los cuentos vernáculos en nuestro país.
El autor es historiador
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