[doap_box title=»Acostumbrados» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]“Además de estar acostumbrándonos a una violencia, lo más triste es que estamos viviendo una violencia institucionalizada”, afirmó monseñor Silvio Fonseca, vicario de Familia de la Arquidiócesis de Managua.
Hay una violencia institucionalizada, en la que la Policía y el Ejército están obligados a actuar contra la dignidad de la persona y eso va contra la paz del país y frente a una acción hay una reacción, porque se atenta contra los derechos humanos, denunció el vicario de la Familia.[/doap_box]
Los problemas señalados por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) en su mensaje de Cuaresma en realidad son derechos humanos violentados a los nicaragüenses. Lo anterior lo afirmó el director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Mauro Ampié, quien al igual que el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, coincide con los señalamientos de los obispos de Nicaragua.
Ampié concluye que en el país se prescinde de la opinión del ciudadano y se gobierna autoritariamente.
Mencionan, por ejemplo los obispos, que es alarmante la poca sensibilidad de quienes gobiernan y de la sociedad en general, ante la protesta y el dolor de diferentes sectores que claman justicia ante la violación de sus derechos.
Ampié refiere que uno de los temas mencionados por los obispos, como es el de los grupos armados, deben de prestarle atención en el país, pues puede significar que un sector de la población ha perdido la confianza en cuanto a que las dificultades pueden solucionarse por la vía del diálogo y ha decidido tomar las armas. A nuestra opinión el Gobierno ha optado por la vía militar con toda la violencia que esta suele representar, definitivamente esto puede tener un efecto contraproducente porque se está arriesgando la paz, advirtió Ampié.
Carmona, por su parte, mencionó que casos como el de la mochila bomba no fue investigado. Es parte de los tantos crímenes que han quedado históricamente en la impunidad en Nicaragua, como el de Enrique Bermúdez, Arges Sequeria, Jean Paul Genie, entre otros.
En Nicaragua acceder a la justicia es cada día más difícil, apuntó Carmona. Ampié también señaló la situación de desigualdad extrema en la que se encuentra una mayoría de nicaragüenses que sobrevive con menos de un dólar al día. Mientras Carmona recordó que, de acuerdo con el informe del Banco Mundial, un 46 por ciento de la población está en extrema pobreza y un 15 por ciento en pobreza, lo que representa que el sesenta por ciento de los nicas está en la miseria.
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