Ser profesional, ¿para qué?

[doap_box title=»El riesgo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El economista Adolfo Acevedo dijo que el problema de esta distorsión en los salarios es que cualquiera se puede plantear: “Para qué me voy a esforzar calificándome si sin ningún estudio puedo ganar casi lo mismo de uno que sí tiene calificación, esta es la distorsión que se crea. La calificación […]

[doap_box title=»El riesgo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El economista Adolfo Acevedo dijo que el problema de esta distorsión en los salarios es que cualquiera se puede plantear: “Para qué me voy a esforzar calificándome si sin ningún estudio puedo ganar casi lo mismo de uno que sí tiene calificación, esta es la distorsión que se crea. La calificación requiere de años de estudios, por tanto un premio salarial mucho más grande, y si la diferencia se va estrechando el incentivo para invertir en capital humano, ¿cuál es?”, plantea.[/doap_box][doap_box title=»¿Culpa de los empresarios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Luis Barbosa, presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, dijo que la distorsión salarial es culpa de los empresarios que se niegan a elevar la paga a los trabajadores en general.

Barbosa dijo que los empresarios tienen una “deuda histórica” con los trabajadores cuando decidieron eliminar desde los noventa los escalafones en las políticas salariales de las empresas. “Aquí ya no hay secretaria A, secretaria B, ni secretaria C. No hay conductor doble A, se abolió, lo dejaron al libre, a la oferta y demanda del mercado para pagarle lo que quieran a un profesional”, enfatiza.

El líder sindical dijo que hace falta mayor compromiso por parte de los empleadores para ir mejorarlo el salario de los trabajadores, cuyo compromiso deberían incorporarlo en sus programas de Responsabilidad Social Empresarial.[/doap_box]

El salario mínimo, que por ley se paga a los trabajadores sin ninguna calificación, se acerca de forma acelerada a la paga media nacional, donde están principalmente los trabajadores que requieren de una mayor formación académica para desempeñar una labor, lo que podría poner en aprietos los esfuerzos de elevar productividad mediante una mayor inversión en la tecnificación de la mano de obra.

Los especialistas creen que se puede generar cierta desmotivación entre los nicaragüenses a formarse académicamente, sabiendo que en el país no se requiere más tecnificación para gozar de un mejor salario que uno que no tiene estudios.

La mayor distorsión salarial por sector se está dando principalmente en la industria manufacturera, construcción, comercio, sector agropecuario, así como en transporte, almacenamiento y comunicaciones, según datos del Banco Central de Nicaragua y del Ministerio del Trabajo.

En el caso de la industria manufacturera, por ejemplo, un trabajador sin ninguna formación académica, por ley su salario no puede ser inferior a 4,062 córdobas en este primer semestre, y se elevará a 4,285 córdobas en septiembre, cuando se realice el segundo ajuste del año, para acumular un incremento de 10.48 por ciento este año.

La brecha actual entre la paga mínima de un trabajador en la industria manufacturera es actualmente 25 por ciento inferior al del salario promedio de ese sector, que el año pasado terminó en una media de 5,485 córdobas.

Es decir que una persona con cierta calificación que actualmente se desempeña en la industria manufacturera gana apenas 1,423 córdobas más que uno que no la tiene.

De ahí, ¿a qué obedece esta distorsión salarial? ¿Por qué crece tan lento el salario promedio nacional y tan rápido el mínimo?

Los obreros del sector construcción ganarán a partir de septiembre  7,133.14 córdobas, con el segundo ajuste al salario mínimo del año. LA PRENSA/ J. TORRES
Los obreros del sector construcción ganarán a partir de septiembre 7,133.14 córdobas, con el segundo ajuste al salario mínimo del año.
LA PRENSA/ J. TORRES

Mientras los sindicalistas culpan a los empresarios por mantener congelado el salario de los trabajadores, Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides ), afirma que esa distorsión tiene varios orígenes.

Chamorro explica que mientras los incrementos en el salario mínimo se han fijado —al menos en los últimos años— con un enfoque mucho más político, la paga media se mueve según la oferta y demanda del empleo en el mercado del trabajo, así como la productividad de los sectores.

Además, el especialista explica que cada vez que el salario mínimo sube diez por ciento, ese incremento empuja entre uno y dos puntos porcentuales el salario promedio nacional, pero eso no significa necesariamente que la paga de los más calificados ha mejorado.

“Ya se está empezando a notar las distorsiones en varios sectores, donde obreros de la construcción, que requieren menos calificación, ganan muy parecido con profesionales, por mencionar”, explica Chamorro.

En construcción, ningún trabajador sin calificación hoy por hoy puede devengar menos de 6,761 córdobas, mientras que el salario promedio en ese sector medió el año pasado 7,708 córdobas.

El salario mínimo en la construcción es superior inclusive a la paga promedio de la industria manufactura, agricultura, silvicultura, caza y pesca (este último genera más de un millón de empleos) y muy cercano al de comercio, Gobierno central y el promedio nacional en general.

Y es que los incrementos acelerados en la paga mínima han coincidido con otro fenómeno en el mercado laboral: sobreoferta de mano de obra, debido a la incorporación de más nicaragüenses a la fuerza laboral.

“El salario es un precio que se determina en base a la oferta y demanda como cualquier otro precio, nadie tiene el poder económico de congelarlos, sino que se mueve (según) cuánto empleo hay y cuánta gente anda buscando empleo y cuánta gente lo consigue”, afirma.

Chamorro recuerda que cada año unas 120 mil personas se incorporan al mercado laboral en busca de empleo y debido a que la economía no está generando los puestos de trabajo necesarios, entonces estos son absorbidos por el subempleo, donde los salarios son precarios.

“Si tuvieras una situación donde el empleo estuviera creciendo de una manera más acelerada, pues básicamente las empresas se pelearían por los chavalos que están en las universidades y para conseguirlos tendrían que pagar más, algo que no está sucediendo”, dice.

El director ejecutivo de Funides cree que cuando se eleva la carga del salario mínimo, al incrementar los costos de las empresas, estos tienen poca capacidad para ajustar el resto de salarios de su planilla, un punto que también planteó el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) en un comunicado cuando el Gobierno fijó a finales de febrero el aumento en el salario mínimo.

Según datos del Banco Central de Nicaragua, hasta el 2013, la Población Económica Activa era de 3.2 millones y 4.23 millones los que estaban en edad de trabajar. En Nicaragua, más del ochenta por ciento del empleo está en la informalidad, siendo estos precarios y de bajo nivel de tecnificación.

El catedrático en economía aplicada de la Universidad Centroamericana (UCA), Luis Murillo Orozco, sostiene que para evitar esas distorsiones en los salarios lo “idóneo” sería que los aumentos en la paga mínima se fijen “con base a la productividad y no a una canasta de 53 productos, que dicho sea de paso ni siquiera es alcanzable, porque el nivel de cobertura de la canasta básica no va más allá del 26 por ciento”.

Esta distorsión, según Murillo, desestimula el interés de los jóvenes por profesionalizarse, ya que no habría mucho diferencial entre los salarios de quienes tienen una calificación y los que carecen de esta.

“El salario mínimo se establece a un trabajador sin formación, entonces para tener mayor nivel de ingreso la tendencia sería lograr estudiar y luego buscar una especialización, un posgrado o una maestría, porque eso es lo que va a diferenciar a la persona”, afirma.

LA PRENSA intentó conocer la versión del dirigente del Cosep, José Adán Aguerri, pero ayer se encontraba fuera del país.

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COMENTARIOS

  1. Marco
    Hace 11 años

    El salario del presidente y de los corruptos compinches del mismo, ganan cantidades exhorbitantes. ES EL PAIS CENTROAMERICANO DONDE MAS GANAN LOS POLITICOS Y EL SEGUNDO MAS POBRE DE LATINOAMERICA. Si somos inteligentes ya sabemos porque hay tanta pobreza en nuestra patria y donde están los millones que deberian de ser INVERTIDOS EN INFRAESTRUCTURAS EN PRO DE LA POBLACIÓN.

  2. Hanns
    Hace 11 años

    Por que Nic siendo el segundo país mas pobre de AL tiene el mayor número de millonarios de CA? Según la revista Forbes hay mas millonarios en Nic que en Costa Rica o Guatemala. Simplemente por que los salarios son bajos, y los empresarios nos venden sus productos a los precios mas altos de CA, casi todo en Nic es mas caro que en cualquier otro país de la región. Yo quisiera ver a los señores de COSEP o AMNCHAM como profesionales que son vivir con salarios entre 8 y 15 mil córdobas y van a ver.

  3. Yasser Castillo
    Hace 11 años

    que bueno que le suban al salario minimo ya que cada vez suben los precios de las cosas y no se ajusta pero tambien es necesario mantener la diferencia de pagos entre las personas que llevaron a cabo estudios y los que no porque uno invierte tanto en esos estudios y al final queda ganando uno igual que los demas. o por lo menos si sube le salario minimo mantener la diferencia que habia ante del aumento.

  4. el brujo de wibuse
    Hace 11 años

    querida Wendy Álvarez Hidalgo y Lucydalia Baca Castellón primero las felicito por tan buen articulo, pero creo que se quedaron cortas en cuanto a que hubiera sido interesante comparar en la plata que ganan los politicos en Nicaragua y hasta el presidente el cual no ostenta ningun titulo profesional como dice ortega profesional para que? si con sexto grado y una camarilla mangoneo a todo un pueblo.

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