Cuando leía la sección “En Letra Pequeña”, de la página Voces, de LA PRENSA del 5 de marzo, recordaba parte de las palabras que dijo don Enrique Bolaños, en ese momento presidente de Nicaragua, en la celebración de los 80 años del diario LA PRENSA. Y gracias a la información que está a disposición de todo el mundo, literalmente, en la biblioteca virtual Enrique Bolaños (www.enriquebolanos.org), transcribo acá con punto y coma lo que recordaba; expresaba don Enrique en las primeras líneas de su discurso: “Don Jaime Chamorro en una ocasión me dijo que la noticia ‘no es que un avión de pasajeros levante, vuele y no se caiga; que la noticia es cuando no levanta y se cae’. En otras palabras, que lo que hace noticia son los problemas y lo que está mal. No así, lo que funciona y va por buen camino”. Y si a esta realidad se le agrega una obstinada ojeriza hacia determinado personaje, de parte de quien escribe, pues no hay manera de “capearse” de un párrafo como el que el periodista Fabián Medina, le dedicó a don Enrique Bolaños en su columna.
Hace más de una década, escribí mi primer artículo para el diario LA PRENSA, y casualmente, con el mismo objetivo que este: expresar mi admiración y reconocimiento público al ciudadano Enrique Bolaños Geyer, por haber cumplido y seguir cumpliendo, ejemplarmente, con Nicaragua. Y como opinión contraria a la imagen descalificadora y disminuida, que el periodista Fabián Medina pareciera desear entronizar, del Ingeniero Enrique Bolaños Geyer, cuando insiste en compararlo y ponerlo al mismo nivel de personajes realmente nefastos para Nicaragua.
En aquella ocasión, cuando don Enrique Bolaños y Daniel Ortega eran candidatos a la presidencia, de acuerdo a la visión de este periodista prácticamente para Nicaragua votar por uno u otro tendría las mismas consecuencias. Cualquier persona que analice objetivamente lo que fue el gobierno de Enrique Bolaños versus el gobierno actual, se dará cuenta que la comparación fue muy desafortunada, como igualmente resulta hoy compararlo con el diputado Edwin Castro.
Para conocer el pensamiento progresista y moderno con el que don Enrique Bolaños gobernó, basta entrar a la biblioteca virtual Enrique Bolaños, en la que se pueden leer todos sus discursos, declaraciones de probidad, agendas y bitácoras, etc., su vida y gobierno, como un libro abierto, está a la disposición del público.
En la misma celebración de los ochenta años del diario LA PRENSA, decía don Enrique: “La vida de LA PRENSA ha consistido en evadir tropiezos, en renacer después de dos terremotos, en aguantar los saqueos de las turbas enemigas de la libertad, en saber soportar el asesinato del más vigoroso y distinguido director de su historia, en refutar y combatir las odiosas y constantes censuras”. Y en otro párrafo agregó: “Sin duda alguna, el diario LA PRENSA, como decía PAC, ha mantenido encendidas, contra todos los vientos y riesgos, las dos antorchas principales que iluminan la vida democrática de Nicaragua: La de la libertad y la de la Justicia”.
Corroborando lo anterior agradezco al diario LA PRENSA la oportunidad que brinda a los ciudadanos, como yo, de poder expresarnos en sus páginas.
Opino que, cuando se escribe sobre los aciertos y desaciertos de personajes, cuya actuación afecta a un país, a una sociedad, son sus obras y no su personalidad lo que debe de privar en una opinión justa. Mi punto es que deberían de compararse naranjas con naranjas. Si el periodista Fabián Medina gusta de comparar jocotes con sandías, o aguacates con chiltomas, etc., está en todo su derecho; sin embargo, no estaría mal, para su conocimiento, que vea el Power Point de los logros del gobierno de don Enrique Bolaños, que él mismo asegura que “sin piedad” ignoró.
La autora es Psicóloga.
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