Conducir en estado de ebriedad hizo que Antonio Urbina, de 60 años, se equivocara de camino y al pensar que pasaría sobre un puente ubicado en el barrio El Calvario, en León, se precipitó a un guindo. Admitió que había tomado licor y que pensaba que iba por otra calle.
“No me fijé que iba por otra calle, yo me vine por aquí porque pensé que era la misma calle que paso siempre, cuando de repente pegué tres golpes y me di cuenta que es un guindo, me tomé un trago y por la oscuridad me confundí”, expresó. Afortunadamente el conductor resultó ileso pero fue multado por la Policía de Tránsito por andar en estado de ebriedad.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A