El olfato de los pobladores no falló. El pasado 28 de febrero se detectó que en una de las salas del lugar conocido como Casa Granada, en las inmediaciones de la Laguna de Apoyo, había un movimiento “raro” de jovencitas que se encontraban en el interior del inmueble.
Las muchachas eran utilizadas por un grupo de personas adultas que supuestamente se dedica a la trata de personas y “prestaban” servicios diversos a los “clientes” que eran citados al lugar a la hora pactada.
“Se comenzó a dar seguimiento a la información y producto de eso tenemos lo siguiente: la captura de Yelba Petrona Sirias Corea, de 23 años; Yelba Samantha Jackson Selva, de 22 años, eran las tratantes. También Gustavo Adolfo Ramírez, de 24 años, además dos conductores de vehículos: Silvio Humberto Ortiz Garay y Felipe de Jesús Hondoy Martínez, de 62 años. Se movilizaban en un taxi rojo placas GR 177”, informó el comisionado mayor Marlon Sevilla, jefe departamental de la Policía de Masaya.
En el inmueble encontraron a diez mujeres, quienes fueron trasladas a un albergue de Managua. Los detenidos forman parte de una red de tratantes que contactaba a las personas, entre estas dos niñas de 14 años, a quienes les ofrecían 250 dólares para contactarse con extranjeros, indicó el jefe policial.
“(…) Rentaban casas, las cuales se hacían como una casa de citas, llevaban a las víctimas y se hacían fiestas, bailes nudistas y todo tipo de situaciones y las tratantes eran quienes cobraban y le daban cierta cantidad a las víctimas y posteriormente las iban a dejar a los lugares de donde las habían traído”, declaró.
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