La jefa de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera Sacasa, obvió este lunes referirse al estallido de una mochila bomba el 20 de enero en El Portal, Santa María de Pantasma, en el departamento de Jinotega, donde murieron tres personas.
Granera compareció para hablar de un caso calificado como una “emboscada” ocurrido el 16 de febrero, en una comunidad de Paiwas, en el Caribe Sur, donde murió una menor.
En una conferencia, convocada a última hora y después de largos meses de no invitar a medios independientes, Granera habló del caso en el que murió la menor Luz Marina Duarte Solórzano, de 15 años, cuando un grupo disparó en contra de un camión que se desplazaba por una comunidad de Paiwas.
El caso sobre el cual se refirió Granera aún está pendiente de conclusión y su comparecencia no aportó mayores detalles de los que ya había brindado esa institución a través de una nota de prensa la semana pasada, pues dijo que en los próximos días espera “tener completamente claro cómo fue que ocurrieron los hechos y capturados a todos los implicados en la banda de “Las Piedras Lisas’”.
Lo único claro de todo fue la presentación del sospechoso, identificado como Alexander Mayorga Flores, y anunció que hay otros dos detenidos que “están siendo interrogados en la Dirección de Auxilio Judicial”.
De forma inusual Granera se refirió al entorno social de la víctima e incluso sobre la religión que profesaba: “Luz Marina formaba parte y pertenecía a la iglesia evangélica de las Asambleas de Dios (…), una niña inocente, víctima del actuar criminal de esta banda de delincuentes”, declaró Granera.
Antes había manifestado que la niña debía trabajar porque su madre está postrada en una cama y porque al igual que todas las familias en el campo, procreó una prole numerosa.
“¿Por qué queremos decir una palabra sobre Luz Marina, la víctima, de esta emboscada brutal que comete esta banda de delincuentes?”, se preguntó Granera para luego responderse: “Porque cuando una adolescente, casi una niña de 15 años, muere producto de actos criminales como el cometido por esta banda, la sociedad y las fuerzas policiales como parte de esta sociedad, se conmocionan de forma especial”.
EVADIÓ HABLAR DEL “MOCHILAZO” EN PANTASMA
Sin embargo, Granera evadió preguntas realizadas por los periodistas alrededor de un hecho no menos alarmante que el de Paiwas, como fue el de la mochila bomba que aún mantiene atemorizados a los pobladores de Pantasma y sus alrededores. Y en ese lugar murieron tres personas, donde la población y los organismos de derechos humanos apuntan al Ejército como el que ejecutó la acción.
Consultada Granera si los casos de Pantasma y Paiwas representan que no hay seguridad en el campo, ella respondió: “Creo que nunca podremos decir (que) no existe ninguna banda en el campo, hay total seguridad en el campo, sí hay bandas delincuenciales”. Además habló de un “nuevo fenómeno” que enfrenta la institución, como es la introducción de marihuana desde Honduras.
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