Su persecución del récord de victorias en la pelota nicaragüense ha robado el interés de los aficionados, pero Julio César Raudez está demostrando en el arranque de esta temporada del Campeonato Nacional de Beisbol Superior que no solo es un pelotero detrás de una marca, sino un gran lanzador.
Más allá de que el sábado pasado se le fue de las manos la que debió ser la victoria 162 de su carrera, que le acercaba un poco más a las 169 que dejó como marca Asdrudes Flores, lo que mayormente debería recordarse de ese partido son los seis episodios en blanco que Raudez lanzó ante el Bóer, equipo que hasta ahora tiene el mejor balance de victorias y derrotas del evento: 9-3.
Pero el domingo ante el Bóer en Granada, Centeno lanzó 7.2 entradas de un carrera limpia, dejando su racha en 17.2 innings en blanco, mientras Raudez sigue en pie.[/doap_box]
Y es que con su labor en el Estadio Nacional Dennis Martínez sumó 19 entradas de labor en tres partidos iniciados, trayecto en el que aún no concede ninguna carrera limpia o sucia, ni da base por bolas.
Es así que los aficionados no solo están viendo a un lanzador que a sus 38 años corre desesperadamente en contra del reloj, en su intención de estampar su nombre en la historia con un récord alucinante, sino a un atleta de gran nivel que con su picheo inteligente y un control excepcional, domina a sus rivales.
Incluso, el inicio del granadino supera el del 2014, en el que en tres partidos sumaba 18 innings, cinco carreras, cuatro limpias y dos boletos.
Hasta el momento, solo Raudez y Elvin Orozco no permiten carrera alguna en el campeponato, (con al menos diez episodios trabajados), aunque el matagalpino lo hace en dos aperturas y con 13 innings trabajados por ahora.
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