Dos policías salvadoreños se mataron a tiros entre sí cuando ingerían bebidas alcohólicas, en el segundo incidente de este tipo ocurrido en menos de una semana, lo que elevó a 11 la cantidad de agentes ultimados en este año, informaron hoy fuentes oficiales.
El ministro salvadoreño de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara, confirmó al Canal 12 de televisión que los dos agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) «se agredieron» en un negocio donde departían, anoche en la localidad de Chalchuapa, Santa Ana (oeste).
Los policías fueron identificados como Josué David Godoy, de 30 años, y Stanley León Ramírez (25), quienes estaban asignados a las delegaciones de la PNC en Santa Tecla y Ayutuxtepeque (centro), indicaron otras fuentes oficiales a periodistas.
La Fiscalía General de la República (FGR) señaló en su cuenta de Twitter que «según (las) primeras indagaciones los agentes gozaban de licencia y estaban ebrios».
Lara relató que, de acuerdo con los informes policiales, «el día de ayer en la noche los dos agentes estaban departiendo, supuestamente (de forma) muy tranquila, normal, y de repente ambos se agredieron» con sus armas de reglamento.
Sobre la posible participación de otras persones en el hecho, el funcionario afirmó que fue «una agresión mutua (…), a esto apunta toda la investigación».
«Lamentamos el fallecimiento de ambos» policías; «ya son dos veces que se van repitiendo» hechos de este tipo, comentó el titular de Justicia y Seguridad Pública.
En efecto, el pasado día 15 el policía Elmer Rodrigo Benítez fue ultimado por otro agente de la PNC con el que departía e ingería bebidas alcohólicas en Villa Dolores, departamento de Cabañas (centro), y quien sigue prófugo.
Otros ocho policías salvadoreños han sido asesinados en lo que va de año, crímenes que las autoridades atribuyen a venganzas de las pandillas por las acciones de la PNC para combatir la delincuencia.