[doap_box title=»Recibe a afectados» box_color=»#336699″ class=»aside-box»] El papa Francisco se comprometió ayer a hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar en el esclarecimiento del ataque a la AMIA.
“De mí esperen todo, que haga todo lo posible”, le dijo el pontífice a un grupo de familiares de víctimas del atentado, a quienes recibió por breves minutos tras la audiencia pública. Los familiares le pidieron que interceda ante Israel “para que deje que declare el exembajador israelí en Argentina, Itzhak Aviran”, y ante Irán para que permita que sean procesados los presuntos autores del atentado.
Tras el encuentro con el papa, el líder del grupo de familiares, Sergio Burstein, dijo a los medios que “si Aviran hubiese podido declarar y explicar por qué dijo lo que dijo en su momento, quizás (el fiscal) Alberto Nisman estaría vivo”.
Aviran, embajador de Israel en Argentina entre 1993 y 2000, declaró desde su país a la Agencia Judía de Noticias que “la gran mayoría de los culpables ya está en el otro mundo y eso lo hicimos nosotros”. [/doap_box]
En un silencio, quebrado solo por gritos de “justicia” y “Argentina”, una enorme multitud marchó ayer bajo una fuerte lluvia diez cuadras desde el Congreso hacia la emblemática Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede del ejecutivo, en reclamo de respuestas sobre la misteriosa muerte del fiscal Alberto Nisman, el 18 de enero, que ha provocado la crisis más grave al gobierno kirchnerista en más de una década en el poder.
En las redes sociales los argentinos hablaban de “Marcha de los Paraguas”, un nombre que ya había bautizado otra histórica marcha realizada en 1994, en repudio al atentado contra la mutual judía AMIA, que dejó 85 muertos, un ataque terrorista cuya investigación era seguida por Nisman. En el trending topic de Twitter, #TodosConCristina, en apoyo a la presidenta, superó en tuits a #lamarchadesilencio, contabilizados luego de concluir el mitin.
“Este homenaje es (para) mantener la transición del dolor que nos causó la muerte de un fiscal de la nación. Acompañando el sentimiento de la familia y en respeto a su memoria le pedimos a los cientos de miles a los cuales agradecemos su presencia en esta marcha les pedimos un minuto de silencio”, pidió Julio Piumato, líder del sindicato de trabajadores del Poder Judicial y único orador, a la multitud agolpada en la Plaza de Mayo.
Para el 19 de enero estaba prevista la presentación de Nisman ante el Congreso para explicar su acusación acerca de que la presidenta y altos funcionarios del Gobierno hicieron un acuerdo secreto con Irán para proteger a agentes de ese país presuntamente responsables del ataque a la AMIA. El objetivo de la maniobra, según el fiscal, era el intercambio comercial de granos por petróleo iraní.
“La muerte de Nisman me afectó muchísimo”, comentó Enrique de Vedia, de 64 años. “El Gobierno tiene parte de responsabilidad de lo que sucedió. Me retrotrae a las peores épocas de nuestro país”, indicó en referencia a la violencia política de la década de 1970. Blanca Pérez, de 81 años, sostuvo que, en su opinión, Nisman fue asesinado y el Gobierno debía responder por ello.
LAS DOS ARGENTINAS
El Gobierno repudió el mitin por considerarlo “golpista” y sostuvo que la denuncia de Nisman es un intento de involucrar al país en el conflicto de Medio Oriente.
La jornada de ayer evidenció la polarización que vive Argentina, con miles de personas en las calles mientras, apenas unas horas antes, la mandataria encabezaba un acto transmitido por cadena nacional en el que evitó referirse a la marcha, pero insistió en su reclamo a Estados Unidos e Israel para que no se entrometan en asuntos internos de Argentina, sin ofrecer detalles sobre ese supuesto accionar.
“(…) Este gobierno no permite que nadie le marque la cancha. Por eso ayer nuestro canciller mandó dos cartas (al Departamento de Estado y a la Cancillería de Israel). No queremos que nos trasladen conflictos que no nos son propios. Nuestros ideales son los de un país pacífico”.
Fernández ha insinuado que Nisman fue asesinado por agentes de Inteligencia inescrupulosos, en particular Antonio “Jaime” Stiuso, quien supuestamente supervisó una vasta operación de escuchas telefónicas antes de ser destituido por Fernández en diciembre. Stiuso, quien había colaborado con Nisman en su investigación, declaró ayer, según un comunicado de la oficina de la fiscal Viviana Fein, que encabeza la investigación de la muerte de Nisman. No hubo más detalles.
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