Grecia y la zona euro continuaron ayer en la carrera contrarreloj para hallar un acuerdo que permita a Atenas financiarse a corto plazo y evitar una salida de la Eurozona, tras el fracaso de la reunión de ministros del lunes.
“Nuestra preferencia es prorrogar formalmente el programa actual”, indicó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al llegar a la reunión ministerial de los 28 miembros de la Unión Europea.
Dijsselbloem, que también es ministro de Finanzas de Holanda, agregó que “los 18 ministros estaban absolutamente de acuerdo sobre este punto, es el camino más razonable, pero la señal debe venir del gobierno griego”.
Grecia tiene esta semana para hacer su pedido formal, según declaró Dijsselbloem el lunes en conferencia de prensa. El gobierno griego rechazó por su parte este “ultimátum” y se declaró resuelto a “respetar el mandato” de sus electores, indicó una fuente gubernamental en Atenas.
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