Trino, Antonio y Gustavo Rivas, acusados por el asesinato de su pariente Roberto Rivas. LA PRENSA/L.E. MARTINEZ M.

Tres a juicio por robo y asesinato

Presos deben permanecer un hombre y dos de sus hijos, procesados en Matagalpa por asesinato y robo agravado en perjuicio de Roberto Rivas Castro, un agricultor cuyo cadáver fue encontrado meses después del crimen en la comunidad Zinica.

Presos deben permanecer un hombre y dos de sus hijos, procesados en Matagalpa por asesinato y robo agravado en perjuicio de Roberto Rivas Castro, un agricultor cuyo cadáver fue encontrado meses después del crimen en la comunidad Zinica, 15 kilómetros al norte del poblado de Waslala, en el Caribe Norte.

Los hermanos Gustavo y Antonio Rivas Castro, en calidad de presuntos autores directos, así como el padre de ambos, Trinidad o Trino Rivas Solano —este último como supuesto cómplice—, deben enfrentar un juicio por la muerte de su pariente, decidió la titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias de Matagalpa, Josefina Vásquez Carrasco.

Durante la audiencia inicial del proceso, este martes 17 de febrero, la fiscal auxiliar Daniela Palma ofreció las declaraciones de al menos una docena de testigos, incluyendo a los cuatro que encontraron el cadáver descompuesto de Roberto.

Mientras tanto, la defensora pública Zoraida Mejía, en representación de los hermanos Gustavo y Antonio; así como William Castellón, defensor de Rivas Solano, coincidieron pidiendo que la juez otorgara cinco días para que el Ministerio Público mejorara el intercambio de información y pruebas, considerándolo insuficiente para remitir el caso a juicio.

Sin embargo, la judicial admitió los elementos de prueba ofrecidos por la fiscal Palma y manteniendo la medida cautelar de prisión preventiva contra los acusados, programó la audiencia de juicio para el primero de abril próximo.

Los hechos

Según la acusación, Roberto Rivas salió el 20 de octubre de 2014 de su casa en el municipio matagalpino El Tuma-La Dalia hacia un terreno de dos manzanas que había comprado a su tío Trino Rivas Solano, en Zinica, el cual pretendía vender porque tenía problemas con sus primos Gustavo y Antonio.

Presuntamente bajo influencia de drogas, ese mismo día Gustavo mató a Roberto con dos balazos de arma de fuego corta y también le robó la pistola que portaba. Luego confesó el crimen a Antonio con quien, ocho días después, enterró el cadáver junto a unas plantas de guineo.

El 26 de enero recién pasado, Esperanza Rivas, hermana de Roberto, reportó la desaparición de este en la Policía de Waslala y el cadáver fue encontrado el 27 de enero por trabajadores de Trino Rivas Solano.

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