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La superioridad actual del baloncesto de la Conferencia Oeste en la NBA quedó demostrada de nuevo con el triunfo que su equipo logró por 163-158 ante el del Este en la 64 edición del Partido de las Estrellas.
El legendario Madison Square Garden, de Nueva York, fue el escenario ideal en el que el base titular de los Thunder de Oklahoma City, Russell Westbrook, se consagró como gran figura al aportar 41 puntos, incluidos 27 en la primera parte, y ser el líder encestador que guió al Oeste a conseguir la victoria.
Una anotación que le dejó a un solo punto de empatar la marca en poder del legendario Wilt Chamberlain (42), que estableció en el Partido de las Estrellas de 1962, en San Luis (Misuri), pero superó los cuarenta, que otra leyenda, Michael Jordan, anotó en el de 1988.
Westbrook sí logró la mejor marca en una mitad de Partido de las Estrellas con los 27 tantos que encestó en la primera, tres más de los 24 que habían logrado Glen Rice (1997) y Kyrie Irving (2014).
Tampoco entraba en las quinielas como candidato al premio de Jugador Más Valioso (MVP), pero lo ganó con todos los honores, y merecimiento, aunque el escolta de los Rockets de Houston, James Harden, también hizo méritos al aportar 29 puntos, incluidos siete triples, de los 25 que anotó su equipo en 65 intentos, y dio la ventaja definitiva al equipo a falta de cinco minutos del final.
Mientras que el base Stephen Curry, de los Warriors de Golden State, fue el que puso la magia en el toque y pase de balón al protagonizar las jugadas más vistosas y emocionantes de un partido que tuvo de todo menos buen baloncesto.
Solamente hubo estrategia en los dos saltos de balón que se hicieron durante el partido.
El inicial, que fue histórico con los pivotes españoles Pau y Marc Gasol, primera vez que dos hermanos lo hacían como titulares y rivales, y el del inicio de la segunda parte, luego todo se convirtió en barra libre para que las estrellas se divirtiesen al máximo y los amantes al buen baloncesto bostezaran permanentemente.
Aunque la acción de los hermanos Gasol en el salto inicial de balón fue la foto histórica y memorable que dejó el Partido de las Estrellas en el Madison Square Garden, con el baloncesto español de gran protagonista.
El equipo del Oeste tuvo en el banquillo al entrenador novato Steve Kerr, de los Warriors, que confirmó que ha llegado para quedarse muchos años y hacer historia, como ya lo es la celebración de la 64 edición del fin de semana de las Estrellas de la NBA.
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