En los últimos años, las redes WiFi empresariales han sido sometidas a mayores requerimientos, en la medida en que nuevos dispositivos portátiles con capacidad para Wi-Fi son incorporados en aplicaciones especializadas. A diferencia de las computadoras portátiles, la orientación y ubicación de los dispositivos móviles cambia constantemente, lo cual dificulta que los sistemas Wi-Fi proporcionen una señal estable.
Las tradicionales antenas omnidireccionales nunca se desarrollaron para tratar con este tipo de cliente en movimiento y no se pueden adaptar correctamente a la cambiante orientación de los dispositivos portátiles. Esto produce la caída de las conexiones y un rendimiento errático de Wi-Fi. Lo anterior ha provocado que ciertas empresas desarrolladoras de productos inalámbricos hayan dedicado esfuerzos para mejorar las características de sus sistemas Wi-Fi, incluyendo sus sistemas de antenas. En estas últimas se ha adoptado el esquema de polarización dual (vertical/ horizontal), en donde se selecciona la polarización que proporciona un mejor enlace para cada paquete de información, incluso cuando los dispositivos están en movimiento. El resultado es un rendimiento estable y predecible en el que se puede confiar.
Asimismo se han logrado una serie de innovaciones para afrontar la creciente demanda de voz basada en IP y ofrecer alta calidad en las llamadas utilizando la red Wi-Fi. Entre ellas se incluyen nuevas capacidades en el control de acceso, itinerancia “dirigida” y heurística de flujo de paquetes, lo que permite priorizar el tráfico de llamadas Wi-Fi mirando los bits del tipo de servicio (ToS) fijados por el smartphone en la cabecera IP.
Una notable mejora es el control de acceso del dispositivo basado en capacidad. Si muchos dispositivos nuevos intentan conectarse a un punto de acceso Wi-Fi dado (AP), los clientes ya conectados pueden experimentar fallos en el servicio. Para ayudar a asegurar la calidad de la experiencia de usuario de los clientes existentes, los APs pueden implementar un algoritmo de control de acceso de cliente basado en la capacidad de rechazar solicitudes de conexión de nuevos clientes. Esta nueva característica permite a las empresas proteger la experiencia del usuario durante los períodos de alta carga.
En relación a la itinerancia dirigida, si se aprovecha el estándar 802.11v, la misma contribuye a garantizar la calidad general de la experiencia del usuario para toda la red LAN inalámbrica (WLAN) mediante la dirección de los mismos hacia otro punto de acceso Wi-Fi que puede proporcionar una mejor experiencia de usuario. Si una señal cae por debajo de los umbrales de potencia /capacidad definidos, los APs pueden proporcionar automáticamente una lista de puntos de acceso alternativos y pedir al cliente que se traslade a uno de ellos.
Otra notable mejora, es el control de admisión de Wi-Fi Multimedia, ya que mejora el rendimiento de las redes para los servicios de voz y vídeo en tiempo real mediante la prevención de sobresuscripción en el ancho de banda. Al exigir a los clientes solicitar una cantidad específica de ancho de banda antes de conectarse a un determinado AP, la gestión de este en cada punto de acceso tendrá entonces en cuenta la carga de red y conexiones de canal antes de permitir que los clientes se conecten.
Cuando todas estas innovaciones se combinan, proporcionan la calidad necesaria del servicio de apoyo a las aplicaciones de llamadas Wi-Fi. Al centrar y adaptar las señales inalámbricas sobre la mejor ruta de rendimiento de señal, los clientes pueden conectarse a velocidades de datos más altas, pasando menos tiempo compitiendo por el acceso al medio Wi-Fi. Esto reduce la contención para el canal de RF (radiofrecuencia) y la probabilidad de colisiones (aumento de la fluctuación de fase), la pérdida de tramas, o retransmisiones de paquetes (aumento de la latencia) ajustando dinámicamente el diagrama de antena para cada paquete transmitido.
(*) Consultor
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