Los inversores podrán estar desencantados con el oro, pero los románticos “envalentados” por una mejor economía están empujando las ventas estadounidenses de joyas para el Día de San Valentín hasta su nivel más alto en al menos cinco años.
Después de recibir un aumento en diciembre, Robert Halabi ahora se siente tan confiado que proyecta comprar joyas a su mamá y novia para celebrar el feriado.
Con la tasa de desempleo estadounidense en baja, los consumidores aprovecharon los beneficios del combustible más barato y una caída en los precios del oro para empujar la demanda en 2014 de joyas en ese metal hasta un máximo en cinco años, mostraron datos del Consejo Mundial del Oro.
Los estadounidenses gastarán 4,800 millones de dólares comprando joyas para sus seres queridos este Día de San Valentín, el nivel más alto desde que la Federación Nacional Minorista comenzó a hacer un seguimiento de los datos en 2010.
Los costos de las joyas monitoreados por la Oficina de Estadísticas del Trabajo cayeron 5.1 por ciento en los 12 meses previos a diciembre. Los precios caen a la vez que suben los salarios, conforme las ganancias promedio por hora en los Estados Unidos subieron en enero en su nivel más alto desde noviembre de 2008.
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